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Rogelio Mouzo PaganNotas tomadas de la Gran Enciclopedia de la Región de Murcia 1995)Francisco Jodar Liarte natural de..mandadero de todas las. Esto ya lo he hablado con el encargado general que me ha dado buenas referenciasEl Rolinchan”;festividad de a Nuestra Señora de Los Dolores 15 de septiembre,Vivir para contarlo, Abril 2000

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Roche, el campo, la mina y
la obra

 

Vivencias de un unionense

 

Por Rogelio Mouzo Pagan

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Autor,
Edita: Francisco Jodar Liarte
Portada: Iglesia de Roche, foto del autor

 

Material grafico:

 

Archivo Histórico Minero Rogelio Mouzo Pagan,
Archivo Francisco Jodar,
Archivo Mariano Guillen,
Museo Minero de La Unión
Archivo Pascual García Mateos
Imprime
I.S.B.N.
Deposito Legal

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Dedicatoria

 

Enmemoria de JuanMartínez Hernández “El Carnicero”, fallecido en el año 2002

 

Concejal yAlcalde Pedaneo de Roche durante muchos años, y que fuera motor
principal del desarrollo de la localidad, presidiendo además varias asociaciones locales
y promoviendo infinidad de iniciativas y eventos a favor de los hombres y mujeres de
esta pedanía unionense

 

A la juventud

 

En la esperanza que esta historia le ayude a comprender las penurias que pasaron
la generación de sus padres y abuelos, y sirva para entender, que en el esfuerzo
personal y la ayuda solidaria esta la clave del éxito personal

 

Agradecimiento

 

AJosé Jodar Liarte y familia; a la familia de Pedro Hernández Cegarra “El Músico”
y a cuantas personas y amigos que en este libro se mencionan.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Í N D I C E

 

Dedicatoria
Agradecimientos
Prologo por el periodista Pascual García Mateos
Apuntes históricos de Roche y planos callejero, de situación y entorno

 

Capitulo preliminar
I - Ascendencia familiar
II- Indigencia y supervivencia

 

La postguerra española
Buscando leña por los montes
Traslado a vivir en barracon cercano a la desaparecida fabrica de platos en Borricen

 

III- Alumbramiento de la madre
IV- Primeros trabajos de Francisco

 

Hacienda Finca La Cruz
Cometidos o trabajos a realizar por el niño en la finca

 

V- Trabajos mineros del niño
VI- Viviendo en las cuevas de Roche
VII- Recorrido por las cuevas de Roche
VIII- Discriminación social a los moradores de las cuevas
IX- Historia del abastecimiento de agua a la población de
Roche

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Pozos de abastecimientos de agua
El proyecto para la traída de las aguas del Taibilla
Panorámica desde las cuevas

 

X- Pastoreo y asistencia a la escuela

 

Asistencia a la escuela de Roche
Forma simultanea de compaginar faenas agrícolas y colegio

 

XI- Vuelta a los trabajos mineros

 

En la mina La Artesiana”
El accidente y otras consideraciones sociales en la mina
La bicicleta minera
Descanso y almuerzo durante el trayecto la mina (costumbres mineras)

 

XII- Trabajos en la construcción

 

Construcción del edificio y Cine Mariola, Cartagena
Trabajos en el túnel de la Unión de Española Río Tinto (Productos Químicos)

 

XIII- Recuperación de la bicicleta minera

 

Nombramiento como mandadero en la empresa Carvajal y Torres

 

XIV- Vuelta a las faenas agrícolas y trabajos albañilería
XV- Trabajos en el Poblado del Valle de Escombreras
XVI- Servicio Militar
XVII- Vuelta al trabajo en la construcción
XVIII- Vida amorosa

 

Noviazgo definitivo y boda

 

XIX-Trabajador autónomo y constructor de obras

 

Jefe de obras, comienza a prosperar

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

XX- Accidente, inutilidad y nuevas profesiones

 

Ejerce como taxista y transportista
Servios de compresor para obras
Servicios de taxista en La Manga del MarMenor

 

XXI- Nuevos trabajos en el Poblado y Refinería de Escombreras.

 

Apuntes históricos sobre el complejo petroquímico de Escombreras

 

XXII.-Vuelta al trasporte y movimiento de tierras

 

Edificio “La Dama” en Islas Menores
Otros trabajos y jubilación

 

XXIII- Recuerdos de Roche

 

Abandono y hundimiento de las cuevas
El Fútbol en Roche
El juego de bolos cartageneros
Músicos en Roche
Fincas que conoció y trabajo en la zona
Fiestas de Roche
Las de Navidad y Reyes
Las del Mercadillo Artesanal
Halloweem (Noche de brujas)
Celebración del dia de la Patrona
Troveros locales
Recogida y venta de piedra caleña
Recuerdos de su niñez sobre el trabajo de las minas
Aforo de pozos mineros

 

XXIV- Consideraciones finales

 

Visión con profundas creencias religiosas
Consejos a la juventud
.

 

Notas bibliografiazas y orales

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

PRÓLOGO.

 

Siempre se ha dicho y ha quedado reflejado en cualquier escrito, “que el hombre
propone y Dios dispone”. Mas o menos, es el caso de Francisco Jodar en su deambular
por tierras de Roche y parajes cartageneros. A la chita callando y tratando en
cualquier instante la superación, nos hallamos ante un hombre que conoce el mundo
por dentro y por fuera. Es decir que ha vivido en la peor de las miserias y que con el
tiempo y tras esos años de penuria, consiguió superar y lograr una posición más cómoda
y que sabe a preciar mucho más que si la hubiera dispuesto en los primeros instantes.
En estas páginas que su biógrafo, Rogelio Mouzo, ha tratado de recoger su vida
y sus hechos, nos encontramos con una persona que se ha visto conformado en su negrura
etapa, que superada desde una familia desarraigada, ha ido escalando peldaños
para conseguir nuevos objetivos.
A través de tan azarosa vida, el autor nos introduce de forma pormenorizada en
las enjundias de los sistemas de trabajos mineros y agrícolas de los años de 1950/60, en
magistral lección etnológica, que aunque cercanos a nosotros parecen haber sucedidos
en anteriores siglos.
Francisco Jodar ha conocido lo peor y los mejor del mundo, hasta el punto de
vivir en de la caridad en ocasiones de su niñez, residiendo en chavola y cueva, pero de
siempre ha alimentado unos deseos de mejoramiento que le han dado su fruto con el
tiempo, y desde sus inicios de cuidador de cerdos y otros dedicados a la agricultura y
a la minería, donde siempre o casi, ha sido menospreciado y explotado, consiguió algo

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Pascual García Mateos, periodista

 

de lo que el perseguía pero que no fue ni muchos menos lo que pretendía. Su pretensión,
era vivir y contar con algo elemental que pudiera proporcionarle momentos de liberalización,
y todo esto se produce después de esos trabajos duros y mal pagados en el
campo agrícola, en la minería y hasta en la construcción, al convertirse en un modesto
jefe de obras, que a través del complejo realizado en el edificio “La Dama” de IslasMenores,
le vale en parte para ese logro sin dejar de tener dificultades que siempre han
sido latentes en el transcurso de sus existencia.
Posiblemente esa aparición divina que él conserva como recuerdo imperecedero
de sus primeros años de su infancia, haya sido el motivo saliente de su supervivencia y
sus deseos de seguir en la lucha. No ha querido desvelar hasta hace poco tiempo aquella
aparición en la Hacienda de la Cruz, donde según su recuerdo siendo niño aparece
fugazmente la visión de una mujer, que el identificó como la de la Virgen y, en ese recuerdo,
se aferra para consolidar su vida con la fe y el cristianismo que le ha acompañado
en todos los momentos de su vida.
Ahora por fin, y después de avatares mil, que podrán seguir en las páginas de este
libro, Francisco Jodar goza de una situación normalizada, con un hijo que continua en
su quehacer y él, sin dejar de hacer cosas y entre ellas el de corredor de fincas que le proporcionó
unos ingresos paralelos, puede respirar tranquilo y seguir dando gracias a Dios.
Pascual GarcíaMateos. Periodista

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Apuntes históricos de Roche

 

Poblado perteneciente al municipio de La Unión situado al NO de su territorio.
Los núcleos de población de la entidad se localizan junto a la carretera Local La Unión-
La Aparecida, ocupando el sector más occidental de la misma junto al límite con el
municipio de Cartagena. Se encuentra integrado en la llanura del Campo de Cartagena,
al N de la SierraMinera. En su territorio se aprecian pequeñas elevaciones aisladas entre
las que destacan los cabezos de Roche (150 m) y Tohanero (109m)
La población se distribuye entre los distintos núcleos: Roche Bajo, Los Topares,
Los Paredes, Los Huertas y Roche Alto
(

 

Plano callejero de Roche y sus caseríos

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Situación de Roche y su entorno, Roche, Mapa Topográfico Nacional 1992

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Escudo heráldico del condado de Roche

 

APROXIMACIÓN A LA HISTORIA DE ROCHE

 

Roche “Pagos de Roche” y el Cabezo.- Noticias desde el Siglo XVI.
Un reducido numero de labradores cultivaban trigo y cebada; el viñedo en pobres
condiciones, limitados por la sequía y las plagas de langostas
La escasa ganadería se agrupaba en torno al llamado “Pozo Concejil” de Roche,
utilizado como abrevadero. Desde el pozo a la puerta de la Ermita, y con dirección a la
Sierra se extendía la vereda que conducía a las tierras de pastos en las dehesas cercanas
La minería dormida durante siglos se limitaba al aprovechamiento de algunos
alumbres de la falda del Cabezo Rajado
Siempre en los siglos XVII y XVIII bajo en niveles de población
Se calcula que los Sres. De Roche en 1700 eranAntonio López de Oliver yMariana
Taxedo. Carlos III en 1790, nombro conde de Roche a su hijo José Ignacio, cuyo
titulo pervive hasta hoy
Por 1810, en plena Guerra de la Independencia, las tropas francesas amenazan
la ciudad y el Campo de Cartagena. Domingo Pisardi, medico y labrador de Roche, organiza
partidas para la defensa de vidas y haciendas.
El Garbanzal formaría parte de la diputación cartagenera deAlumbres en 1813-
1823, periodo en que se convirtió en municipio con ayuntamiento propio, al que se integraron
Roche y el Garbanzal.
El 18-19 de marzo de 1878, en plena pujanza minera, se produjo un robo frustrado
en la casa del industrial D.AntonioMartínez Díaz, por una banda encabezada por
Juan León, en la que murieron seis de la banda
En 1847 eran 400 los habitantes de Roche y Los Huertas.Aprincipios de 1900,
serian 1500

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

En Roche se hizo un periódico llamado “La Campana Universal” 1920-1924,
que fue dirigido por Juan Ruiz Pérez
La creación de la Sociedad de Socorros, en sus distintas denominaciones: “El
Porvenir del Obrero”, creada en 1907; “La Constancia”, en 1922. En la Actualidad y
desde 1941, recibe el nombre de “La Humanitaria”, Todas tuvieron cono fin principal,
el auxilio a las necesidades del obrero
Digamos de recuerdo de las veladas troveras y funciones teatrales.
Amediados de 1950 renació la vida local. Los 800 habitantes de Roche en la actualidad
aún cuentan con la explotación de sus cultivos
Don Manuel Cano, fue practicante en Roche

 

Documento estudio de Francisco J. Rodenas para la Concejalia de Cultura de La Unión 1989

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Capitulo Preliminar.

 

Esta historia esta basada en la vida de
Roche, cuya infancia y adolescencia se desarrolla en situaciones precarisimas, comenzando
su trabajo por cuenta ajena como cuidador de cerdos y faenas agrícolas; trabajos
en la minería en condiciones de suma explotación y finalmente en la construcción. Todos
los personajes citados se hacen con su nombre propio o el apodo como en aquel tiempo
eran conocidos. Estas vivencias se desarrollan en unas condiciones de vida tan crudas
y duras, que parecen haber sucedido en lejanos tiempos
Estamos ante uno de estos hombres de la generación nacida tras la Guerra Española,
que se han hecho y forjado así mismo tras intenso esfuerzo personal, que sin apenas
haber asistido al colegio, se han abierto camino en la vida formando una familia e,
incluso, labrase un modesto patrimonio personal
Él, puede hacer suya lo que dijo el trovero repentista José Maria Marín en la
cuarteta de un trovo hablando sobre su niñez:
“En cuna obrera nací,
las aulas no visité,
lo poco o mucho que sé,
solo me lo debo a mi.”

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

I- Ascendencia familiar

 

Francisco Jodar Liarte nace el 16 de Septiembre de 1941. Hijo de Francisco
Jodar Pérez natural de Lorca, que trabajó como obrero eventual en la carga y descarga
de buques en el Puerto de Cartagena; su madre fueMaria Liarte Ros nacida en 1909 en
Perin de las Canteras, Cartagena, la cual de niña y hasta su adolescencia permaneció
como asilada en La Misericordia de Cartagena. Esta mujer era hija de Juana Ros, que
debido a su estatura era conocida por “Juana la Alta”, El matrimonio Francisco Jodar
Pérez y Maria Liarte Ros tuvo cuatro hijos:Antonio, Pepe, Francisco y Maria del Carmen,
esta ultima la menor de todos, nacida 12 años después que Francisco.
La infancia de Francisco fue muy dura, dado que el padre se portó poco responsable
en sus obligaciones familiares desentendiéndose de esposa e hijos de forma
continuada, aunque de tarde en tarde aparecía por casa por breve espacio de tiempo. Finalmente
sobre 1952 el marido se marcha definitivamente, sin que nadie supiera de su
paradero, hasta que tiempo después, la esposa recibió una carta que informaba que
aquel había fallecido, al parecer debido de un accidente, desconociéndose el lugar donde
puedo ser enterrado. La mujer por la muerte del esposo no recibió ningún tipo de indemnización,
como así mismo tampoco le dejaron pensión de viudedad ni de ninguna
otra clase.

 

Maria Liarte Ros, con sus hijos Francisco y Maria del Carmen Jodar Liarte

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

La familia siempre vivió de forma desarraigada, pues los dos hijos mayores Juan
Antonio y José, también desaparecieron de la casa a muy temprana edad porque, al parecer,
el padre se los había llevado e ingresados en un establecimiento de asistencia social
perteneciente al Tribunal Titular de Menores de Murcia, La madre se enteró de
la reclusión de sus dos hijos sobre 1955 con la vuelta a casa de José, mientras que Juan
Antonio apareció por la casa años después, aunque se marcharon al poco tiempo
Francisco nace en el caserío de Los Paredes de la diputación unionense de
Roche donde su familia, como era habitual en aquel tiempo, lo hacían en régimen de
alquiler, Con el matrimonio e hijos vivía la abuela materna Juana Liarte, que era viuda.
Esta mujer había tenido cuatro hijos:Alfonso, José, Carmen yMaria, El esposo de Juana
era natural de Perin de las Canteras.
Tiempo después la abuela de Francisco se traslada al caserío de Borricen para
vivir con su hijo Alfonso que trabajaba en la Fundición de Santa Lucia en Cartagena,
perteneciente a S.M.M.P, y en casa de este hijo estuvo residiendo hasta su fallecimiento
en 1946 cuando su nieto contaba cinco años de edad: su entierro se hizo en el Cementerio
de Alumbres. De aquel entierro recuerda que se la llevaron en un carruaje o
carroza mortuoria tirada por caballos adornados con grandes plumeros sobre sus cabezas.

 

Caserío de Los paredes de Roche

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

La abuela Juana tuvo un papel importante en su infancia cuidándolo desde pequeñito,
pues la madre, casi siempre desamparada por el esposo, se veía obligada a buscarse
la vida, especialmente trabajando y sirviendo por casas del campo. Ello obligaba
a tener que dejar a sus tres hijos pequeños al cuidado de la abuela.
Como Francisco era un bebe de pecho, la madre antes de salir a trabajar le daba
de mamar; pero si las circunstancia le exigían tener que pasar mucho tiempo fuera el
hambre hacia presa en el niño haciéndole llorar continuamente.
Cuando aquello sucedía se recurría para que lo amamantara a la señora Inés HernándezMadrid,
una vecina conocida por la señora Inés “La Barbera”, esposa de Pedro
Hernández Cegarra que era barbero y además afamado músico en Roche, siendo este
hombre mas conocido por Pedro “El Músico”, el cual durante toda su vida realizo una
buena labor de enseñanza musical a los niños y jóvenes de la localidad, motivo por el
cual desde hace años tiene una calle en el caserío de Los Paredes de Roche a él dedicada.
En ese tiempo la Señora Inés estaba criando alguno de sus hijos, y compadecida
del niño lo cogia entre sus brazos y le daba de mamar para que apagara el hambre y
cesara su llanto

 

Inés Hernández Madrid y su esposo Pedro Hernández Cegarra Roche

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Francisco Jodar con Agustín Hernández Hernández, hijo de la Sra. Inés
que le dio de mamar de niño

 

Era tiempos donde no existan tantos productos para sustituir el pecho materno,
y las gentes pudientes, por imposibilidad de hacerlo o por no estropearse, recurrían a
tener a su servicio “un ama de cría” (mujer en estado de cría que amamantaba a los hijos
de familias ricas a cambio de una prestación económica o alimenticia); también se podía
dar leche de alguna cabra o vaca, cosas de la que carecía su madre; es por ello que la
Señora Inés demostró ser mujer muy caritativa, que a cambio de nada, daba de mamar
al niño cada vez que las circunstancia se reproducían.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

II - Indigencia y supervivencia

 

La posguerra española

 

La década de 1940 y mas de la mitad de 1950 fueron muy duras para la supervivencia
de todos los españoles, especialmente para los mas débiles y pobres. La Guerra
Española había terminado en 1939 y apenas había donde encontrar trabajo y, ni
siquiera, cosas para comer, Dinero no había y lo que se encontraba en el mercado era
escaso y malo. Todo estaba racionado, aunque existía un mercado negro (estraperlo)
con productos a precios inalcanzable para las familias pobres, que eran casi la totalidad
de la población. Un simple panecillo elaborado con cebada o maíz de mala calidad a
penas si se podía adquirir, pues solía costar la enorme cantidad de una peseta
Las gentes salían por los campos en busca de acelgas, hierbas o cualquier cosa
que pudiera ser comestible. Las familias a penas si podían subsistir y todos aparecían
demacrados y desnutridos (el colesterol no se conocía), y los miembros de la familia,
niños de corta edad incluidos, tenían que ayudar desde muy pequeños con su esfuerzo
y trabajo, bien en faenas del campo u en lo que podían y por lo que les quisieran dar,
mucho mejor si era algo de comida. En aquel tiempo las gentes morían a temprana edad
por falta de alimentos; aunque también muchos enfermaron de tuberculosis siendo varios
los establecimientos sanitarios para el tratamiento de estos, el más cercano fue el
Sanatorio Antituberculosos de Canteras en Cartagena.
Fallecida su abuela, Francisco con cinco o seis añicos se quedaba en la calle. El
padre no estaba y carecían de vivienda porque no tenían medios para pagar el alquiler,
por lo que él y su madre hacían la vida donde podían; hasta que su tíoAlfonso los recogió
por caridad en su casa, en donde madre e hijo aparecían por allí prácticamente
para dormir, En aquella vivienda destartalada y vieja de unos 60 metros cuadrados, tenían
que dormir el matrimonio y sus cuatro hijos con edades comprendidas entre los cuatro
y diez años, a demás había que sumar a Francisco y su madre (nueve personas,
pues mas tarde nacio un nuevo hijo de aquel matrimonio, de nombre Juanico), Todos vivían
prácticamente hacinados en dos habitaciones, por lo que apenas había sitio libre
para acostarse, por lo que hijo y madre lo hacían en el suelo sobre un colchón lleno
de perfolla de maíz extendido en la misma entrada de la vivienda.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Actual estado de la casa de los tíos de Francisco en Borricen, donde la familia
vivía hacinados.

 

La madre todas las mañanas nada más levantarse, quitaba el colchón del suelo
y lo recogía; seguidamente se colocaba un pañuelo negro en la cabeza y, sin tomar nada
de alimento, cogia una capaza, y portando una caña en la mano se iba caminado a las
casas de campo a lavar, volviendo a la caída del sol.
El niño sin tampoco tomar alimentos se pasaba todo el dia solico y lloraba a
cada momento, pues el llanto era el único consuelo que le quedaba para mitigar su precaria
situación de hambre y abandono. En esas circunstancias su única salida de supervivencia
era la de marchar al cercano pueblo deAlumbres, donde pasaba la mayoría
del tiempo deambulando por sus calles, mal comiendo de lo que recibía por caridad
de algunos vecinos.
Su estancia en el lugar no pasaba desapercibida por aquellas buenas gentes alumbreñas,
algunas de las cuales, como fue el caso de un hombre conocido por “Ramón El
Molinero” que, en la zona de El Portazgo, tenia vivienda y un molino harinero cuya

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

enorme piedra para moler era movida por motor eléctrico,Aquel hombre trataba de informarse
y preguntaba al niño para que explicara donde vivía, su nombre y el de sus
padres, así como las demás circunstancias por las que lloraba y mendigaba. El niño respondía
que estaba solo, que su padre los había abandonado y su madre, de nombre
Maria, se pasaba el dia fuera lavando por los campos, así como que carecían de vivienda
y lo hacían en casa de un tío suyo en el caserío de Borricen. En relación a su nombre
respondía que se llamaba Paco pero era conocido por “Tintín”, apodo que le pusieron
los niños, debido a que era frágil y delgadito como el pájaro de ese nombre que anida
entre las cebadas a mitad de la mata…
Ramón “El Molinero” le pasó la mano por la cabeza dando muestra de cariño
y compasión, y le dijo que cada vez que pasara por allí lo visitara; cosa que el niño siguió
al pie de la letra de tal forma, que solía pasar bastante tiempo en aquel establecimiento
molino de harina donde, incluso, hacia pequeñas ayuda o trabajos, especialmente
sujetando los sacos de harina mientras se llenaban. Francisco llegó a tener cuatro o cinco
casas a las que se arrimaba en busca de socorro, recibiendo alguna comida tal como trozos
de pan o algún puñado de higos secos, etc., que él comía ávidamente.Antes de que
el Sol se pusiera procuraba estar de regreso en casa de su tío, para juntarse con su
madre y acostarse

 

Pueblo de Alumbres.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Esos años de 1946-47 fueron muy difíciles para todos, y especialmente para
madre e hijo; se escaseaban muchas cosas, fundamentalmente comida y ropa, y el poco
trabajo que había era durísimo y mal pagado. El niño a pesar de lo pequeño que era se
daba cuanta que lo tenia muy difícil en la vida, y no tenia otra salida que la de aguantar
y dejar pasar el tiempo; es por eso que se hacia muchas preguntas tales como: ¿a
donde va una criatura con seis o siete años y qué trabajo puedo hacer?, y se aferraba a
cualquier servicio o trabajo tal como guardar pavos, cerdos, cabras, etc., haciendo lo
que podía con tal de comer algo,
Esto lo empezó a realizar desde muy niño acompañando a su madre por las
casas de campo y, mientras que ella hacia las faenas para la casa donde lavaba, él, afín
de ganarse la comida realizabas alguna faena o actividad de la huerta, tal como coger
hierba o cuidar animales.
Cuando salía acompañando a su madre por los campos en busca de algo para
comer, pasaban junto a un bancal de coliflores, aunque con su corta edad y mucha hambre
encima, no le daba la tentación de coger una para comérsela, y ni siquiera poder
mirar el bancal, pues si el dueño veía meterse a coger alguna coliflor, lo cogia y le daba
una gran paliza; por esa misma razón preferías no comer antes de que le pegaran. Si se
quería sobrevivir había que soportar humillaciones y desprecios; las cuentas que se hacia
el niño, las mismas de siempre: que en todo tiempo ha habido ricos y pobres y “tú podías
cantar misa…”

 

Buscando leña por los montes

 

Muy frecuente era en su niñez mientras vivió en Borricen, salir a coger leña a
los montes de la sierra de La Unión, siempre con personas mayores, saliendo andando
por la mañana a la salida del Sol varios vecinos del pueblo de Borricen (a veces serian
unas 18 o 20 personas) los integrantes del grupo.
Cuando llegaban al monte se dispersaban y arrancaban tomillos, rabogato. mejorana,
etc. La misión de cada uno era juntar cuanto mas leña mejor. Siempre había
una persona mayor que al poco de permanecer en el monte arrancando, procedía a la
selección de lo reunido por todos dedicándose a hacer las garbas. Una vez que calculaba
que había suficiente para la carga hacia los distintos montones de leña amarados en
haces (gavillas de mieses, leñas, etc.) a trasportar por cada uno según su fuerza: los
hombre cargaban de 12 a 14 garbas, las mujeres de 8 a 10 y los niños, como Paco que
contaba en aquella fecha entre 8 a 9 años, cargaba de 3 a 4.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Cuando todo estaba dispuesto los primeros en ser cargados eran los niños, a continuación
las mujeres y finalmente los hombres. Todos iniciaban el camino de regreso
monte a bajo dirección al pueblo de Alumbres, hasta el horno de cocer pan propiedad
de Gines Morales.
En el trayectos se hacia un único alto para descansar durante unos 10 minutos,
y seguidamente se continuaba marchando sin parar hasta llegar al citado horno donde
dejaban depositada la leña en el suelo, procediéndose al recuente de haces y al cobro
de 25 céntimos de peseta que el panadero abonaba por cada unidad. Seguidamente partían
a sus respectivas casas con su escaso jornal.
Es importante resaltar que el dia previo a salir por leña al monte, había que buscar
un puñado de albaldin (planta vivaz de la familia de las Gramineas, también conocida
como esparto) con el que trenzar y hacer la fina soga con la que se liaban y
marraban las garbas. La leña en el monte también escaseaba y no siempre era posible ir
abusarla porque no había.

 

Traslado a un barracón cerca de la antigua fabrica de
cerámica “La Amistad” en Borricen.

 

Mas tarde surgieron nuevas dificultades, pues si durante el tiempo que el matrimonio
convivió y debido a la poca aportación de recursos del padre, la esposa siempre
se vio obligada a tener que ayudar a conseguir otros medios económicos tales como
lavar de pila en pila por casa del campo; la situación cuando el marido desapareció definitivamente
se agrava en extremo, pues ella había quedado embarazada y esa circunstancia
le impedía continuar lavando por los domicilios particulares. La madre
señalándose el vientre con visibles síntomas de avanzada gestación, dijo al hijo que
aquello era lo único que el padre les había dejado.
. Una de las primeras consecuencias que tuvieron que sufrir fue la de tener que
abandonar la casa de sus tíos en Borricen donde dormían, porque allí, por las causas de
hacinamiento descritas, no había espacio suficiente para el nuevo hijo que esperaba la
madre, Tras varias gestiones consigue trasladarse a vivir en un modestísimo cobertizobarracón
de unos diecisiete metros cuadrados que por caridad le cedieron, situado en

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

zona alejada en medio de un campo, en lugar próximo donde antaño estuvo situada la
prestigiosa fabrica de loza de Valarino “LaAmistad”, también cercana al caserío de Borricen.
En aquellas cuatro paredes, mucho mas parecido a una cuadra carente de retrete
ni otras dependencias, había que cocinar y dormir. En la estancia solo un modestísimo
catre y un colchón en el suelo donde el niño dormía, así como unos pobres enseres para
cocinar, siendo aquellos todos los recursos que madre e hijo disponían.
Según la Gran Enciclopedia de la Región de Murcia, libro 8 pagina 244, Tomas
Valarino Gattorno descendiente de genoveses, propietario y socio fundador de la fabrica
de vidrio y cristal de Santa Lucia, dirigió también dos fabricas de cerámica montadas
en extramuros de la ciudad: “LaAmistad” y “La Cartagenera”. La 1ª en el poblado
de Borricen y la 2ª en la Media Legua
Alfonso XII en 1875 lo nombró Conde de Santa Lucia

 

Plato de cerámica de la Fabrica de Valarino “La Amistad”.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Francisco y su hijo en los restos de la antigua Fábrica de platos y loza de
Valarino “La Amistad”, en Borricen,

 

III - Alumbramiento de la madre

 

Por aquel tiempo Francisco ya trabajaba a jornal siendo el único que ganaba para
mal comer, A medida que pasaban el tiempo el parto se iba aproximando.
Una noche la madre llama alarmada a su hijo diciéndole que sufría de fuertes
dolores en el vientre (eran de parto), El chico estaba a su lado acostado en un colchón
tirado en el suelo y rápidamente se levanta. Francisco con menos de 12 años de edad

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

no tenía ningún tipo de experiencia sobre el tema y trató de tranquilizar a la madre diciendo
que aquello seria debido a lo poco y mal que habían cenado (solo habían comido
unas sardinas).
La mujer le dijo que fuera a casa de una vecina cercana y pidiera ayuda. Era
de madruga y fuera llovía por lo que el niño se resistía a salir; pero las circunstancias
se precipitaron y la mujer, que sentía que la cosa era inminente, se baja del catre y poniéndose
en cuquillas en el suelo sobre una palangana, permaneció en esa posición soportando
los dolores de parto. Al poco el chico vio salir del vientre la cabeza de de su
hermanita y al momento dio a luz. El niño cogió el cuchillo que habían utilizado para
asar las sardinas y cortó la tripa (cordón umbilical); seguidamente tomo a la niña en sus
brazos y, como pudo, la limpia y la arropa envolviéndola en un cobertor. La madre se
quejaba pero él no podía hacer nada mas.

 

Casa de Cristobalina conocida por “Maria La Castaña”, en Borricen

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Barracon entre las palas que fue vivienda de Francisco y su madre en su niñez.

 

Cuando se hizo de dia se dirigió a la casa de la vecina mas cercana, la señora
Cristobalina mas conocida por Maria “la Castaña”. Una señora mayor que vivía en el
Caserío de Borricen con su hermana. Cuando Francisco le contó que su madre había parido,
aquellas dos mueres lo acompañan y, al llegar al barracón, comprobaron que efectivamenteMaria
Liarte Ros era madre de una preciosa niña, produciéndose una emotiva
escena en la que aquellas mujeres no pudieron contener las lagrimas. Seguidamente la
cogieron en brazos, lavaron y pusieron su ropita. La niña se le puso por nombre Maria
del Carmen Jodar Liarte nacida el 2 de noviembre de 1953
Francisco tuvo que asistir al trabajo ese mismo dia a primera hora hasta la tarde,
y a su regreso comprueba con alegría que su madre y hermanita estaban bien, así como
que algunos vecinos las habían socorrido llevándoles algo de comida y ropita para la
niña.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Restos del barracon en el que Francisco y su madre vivieron, usado por otros
mendigos años después, 2008

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

IV - Primeros trabajos de Francisco.

 

Hacienda Finca de La Cruz.

 

Francisco que como se ha dicho desde su mas tierna infancia tuvo que contribuir
a su sustento trabajando en pequeñas faenas, fue a partir del 14 de enero de 1948
(contando siete años de edad) cuando es contratado de forma estable en La Hacienda de
La Cruz, propiedad de la familiaAntonio Pérez García, sita en la zona deAlumbres, Era
una finca de unas 150 fanegas de superficie que se extendía desde la zona de La Hoya
hasta el caserío de Los Partidarios y los cabezos Don Carlos y Rajado. Unas 70 fanegas
estaban destinadas al cultivo de viñas, mientras que otras zonas eran llevadas por
unos medieros en plantaciones de regadío cultivando hortalizas, tomates, coliflores, lechugas
melones, etc., mediante la utilización del agua de los pozos allí existentes.
La Hacienda de La Cruz, según historias que Francisco escuchara en su niñez,
toma su nombre del hecho de que muy antiguamente, uno de los labradores encuentra
arando unos bancales una escultura blanca mutilada y sin cabeza, que se enredó en el
arado; la cogió en sus manos y sin darle importancia
la tira, pero sorpresivamente
cuando pasa arando por lugar distinto, volvió
a encontrar la misma escultura, lo que
motiva que se la llevara a los amos contándole
lo sucedido
Los dueños de la Hacienda lo sucedido lo
consideraron un hecho prodigioso, por lo
que mandaron hacer una gran cruz de madera
a la que en la parte central y a semejanza
de un Cristo, sujetaron la imagen junto
a otros motivos de tipo religioso, cuidando
aquellas reliquias con esmero rodeándolas
de macetas y flores. Desde aquel momento
aquella Hacienda se la conoce por la de La
Cruz.

 

Cruz e imágenes que dan nombre a la Hacienda de la Cruz.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

La hacienda además de contar con arbolado de secano (almendros, higueras, garroferos,
etc.), disponía de una cantera de la que se extraía piedra caleña con la que se
surtían dos hornos dentro de la misma para la fabricación de cal, que en aquel tiempo
se utilizaban a plena producción para abastecer obras de las poblaciones cercanas
En el conjunto de las faenas de la hacienda trabajaban unos cinco niños de corta
edad y una veintena de personas mayores, todos dirigidos por el dueño y la ayuda de
tres encargados; pues además de la cría y engorde de cerdos, también tenía unas ocho
parejas de animales de tiro (bueyes

 

Edificios existentes actualmente en la Finca La Cruz, Alumbres

 

y mulas) con los que se labraban los campos y se realizaban otros trabajos, entre ellos
disponer de dos carros para traer basuras de las recogidas por Cartagena, etc.; también
existía un taller-fragua para reparación de herramientas dirigido por el mecánico Sebastián
Ros Tormo, El Sr. Joaquín ejercía como encargado de la calera, otro de nombre
Agapito se encargaba de los cultivos de hortalizas, mientras que el señor Vicente era el
encargado de los animales, averios y trabajadores del resto de la finca. El dueño llevaba
también otros negocios tales como una cantera para estación de piedra.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Cometido o trabajos a realizar en la hacienda

 

El primer destino del niño era llevar sobre el hombro izquierdo una “llamaera”
(vara o hasta de olmo muy flexible de unos cuatro metros de largo dotada de un pincho
en su punta), con la que se consigue que las vacas obedezcan al vaquero o gañan. El niño
marchando delante conducía dos bueyes que labraban con reja de gran profundidad sacando
suelo, a fin de prepararlo para plantaciones de viña. Esta función de ir delante
de los animales cuando labran era necesaria a fin de prestar mucha atención al surco,
guiando a los animales con la “llamaera” para que aquellos hagan bien su trabajo
Aquel par de bueyes y arado eran manejados por otro chico listo y buen compañero,
de unos 14 años de edad y de nombre Antonio, mas conocido por el apodo de
“Tutis”. Ambos iban siempre mal vestidos con ropa de poco abrigo y con escasísimo
alimento en el cuerpo,
En aquella vida ruda y rutinaria los días pasaban lentamente. Francisco procuraba
respirar con fuerza y en profundidad para que el aire penetrara en sus pulmones y
sentir dentro de si, no solo estar vivo, sino también las ansias de vivir.
Pasado un tiempo fue destinado al cuidado de la mayor parte de los cerdos que
en la hacienda se criaban. Era una manada compuesta de unos 60 animales entre los
que había dos “barracos” (cerdos sementales), unas siete cerdas para la cría, y el resto
lo completaban cerdos primales y lechones.
Al trabajo se entraba a hora muy temprana, procediendo en primer lugar a sacar
los cerdos a un patio y hacer la limpieza de las marraneras retirando los excrementos.
Seguidamente los animales guiados por el niño salían en manada hasta los montes próximos
pertenecientes a la propiedad, en donde aquellos se alimentaban escarbando la tierra
con su hocico, con el que buscaban un tipo de raíces (sumillo) que les gustaban
muchísimo. Sobre las 13.30 horas regresaban y cuando aquellos quedaban distribuidos
dentro de sus cochineras, el chico marchaba a pie a su casa a comer la pobre comida
que la madre podía proporcionarle.
Sobre las cuatro de la tarde nueva incorporación al trabajo completando la limpieza
del recinto marranera, que era una gran nave con un pasillo central desde el cual
se accedía a distintos compartimentos necesarios para que los animales estuviera tranquilos
y no pelearan entre ellos. Cada uno de los verracos (cerdos sementales o padres)
tenia que estar encerrado separadamente, y lo mismo cada una de las siete cerdas de
cría; los cerdos primales deponían de un único recinto y lo similar podemos decir de los
lechones. Seguidamente se procedía a darles de comer

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Para conseguir la comida para los cerdos, cada tarde el niño cogia dos grandes
capazos y se dirigía a la casa principal en donde la señora Isabel, esposa del dueño, le
daba la llave de una dependencia situada en una zona superior del edificio a la que se
accedía por una empinada escalera de madera. Aquel recinto conocido por “La Cámara”
era celosamente guardado por la mujer, pues en el se acopiaba gran cantidad de
sacos de harina, trigo, higos secos, melones, garrofas, etc. Una vez recogida la harina
el niño devolvía la llave y procedía a preparar la comida de los animales, consistente en
suministrarles harina de cebada diluida en agua (“berbajo”); otros animales recibían a
parte una ración de panizo en grano.
No era misión suya la alimentación de los cerdos grandes en etapa de engorde,
cuidados de forma especial para que alcanzaran los máximos kilos finales y lograr el tamaño
suficiente para su venta y sacrificio. Esta tarea era encargada al “marranero”, un
hombre conocido por Paco “El Chusco”. Los animales en estas circunstancias no salían
de su recinto y se encontraba en lugar aparte. Estos cerdos recibían como comida
principal un amasijo compuesto por harina de cebada revuelta con alfalfa desmenuzada
o picada en una maquina dotada de grandes cuchillas movida a mano por manivela.
Por tan agotadora jornada de trabajo efectuada cada uno de los siete días de la
semana, el niño solo recibía una peseta diaria, pues la falta de sensibilidad o compasión
de aquellos dueños, nunca le permitieron que cogiera nada de los productos de comida,
de la que tan escasos estaban el y su familia, a pesar de los muchos medios que la finca
disponía…

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Mina Don Carlos en el Cabezo Rajado
Zona de pastoreo de Francisco por el Cabezo Rajado, Casas las Pedreras y finca
del Señorito en Los Partidarios

 

Solo una mueca a modo de sonrisa maliciosa escapa de Francisco recordando
aquella etapa de su vida, pues cada día de regreso con los cerdos desde el monte a la casa
principal, en lugar de venir andando, que era lo que le recomendaban, el viaje lo hacia
montado a lomos del verraco que debía tener un peso de 400 kilos, al que conducía con
gran pericia valiéndose de una vara de sarmiento con la que, a modo de guía, iba proporcionando
algún golpecito en las patas del animal en uno u otro sentido. El niño antes
de llegar se bajaba para evitar que el dueño o los encargados lo vieran y le llamara la
atención…
Pasado un tiempo y considerando que estaba muy maltratado en esa finca, se
marcha y logra nuevo empleo como ayudante de pastor de ganado al servicio del Sr.
Martínez “El Ganadero”, hombre que en la zona de Sierra Gorda, sita en Alumbres al
este de la Fabrica de Explosivos de Garrabino, tenia un ganado de unas 500 ovejas y
unas siete cabras, estas por si era necesario utilizarlas para amamantar alguna oveja recién
nacida. Allí estuvo ayudando a un viejo pastor, recibiendo como jornal tres pesetas
diarias; pero en este trabajo estuvo poco tiempo.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Rogelio Mouzo Pagan en visita a Sierra Gorda, Alumbres, otro lugar de pastoreo
de Francisco

 

V - Trabajos mineros del niño

 

Contando 12 años de edad, ante la necesidad de conseguir mas dinero ya que
era el único que lo aportaba en casa, se coloca en un “lavao” (lavadero gravimétrico de
criba de palanquín), el cual disponía de una pila (“rollo”) para lavar el plomo que se sacaba
de las tierras que trataba el palanquín.Aquel lavadero estaba situado en la zona de
la Cruz Chiquita junto a la carretera a Portman, Esta pequeña industria minera era llevada
por los socios Cristóbal Crespo y José “El Pajero”, ambos de La Unión

 

Muchachos dando al palanquín de una criba cartagenera minera de un
lavadero gravimétrico

 

En ese trabajo Francisco ejerce como arriero de una recua con cinco burros (dos
de aquellos se llamaban “El Rayao” y “El Hortelano”), y cada uno iba aparejado con
dos serones de esparto sobre sus lomos. Con la recua subía a lo alto de la sierra por intrincadas
sendas de difícil paso, para recoger las tierras de antiguas terreras mineras que
otros hombres picaban y cribaban, Como el chico era demasiado pequeño para cargar
el mineral en los animales, ese cometido lo realizaban aquellos mismos obreros, Seguidamente
conducía los burros al lavadero depositando las tierras para su posterior tratamiento.
El recorrido de ida y vuelta tenía que realizarlo cuantas veces pudiera al día
de forma continuada.

 

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Recua de burros dirigida por su arriero para el transporte de minerales por la sierra.
Foto archivo Mariano Guillén

 

Para el tratamiento de aquellas tierras, primeramente en pequeñas porciones eran
puestas en la criba situada sobre el tinanco de madera, donde mediante el agua contenida
en el cajón, los sucesivos sacudimientos de la criba cartagenera accionada con el
palo (palanquín) de unos seis metros de largo soportado sobre el hombro que movía un
muchacho, lo que propiciaba que el plomo que contenía (producto mas pesado de las tierras
aportadas para su tratamiento), se separara del resto por gravedad y cayera al fondo
del cajón. Todo lo que no valía quedaba sobre la criba y era eliminado por el maestro
“lavaor” con sus manos, valiéndose de una especie de tablilla de madera.
Una vez aquel cajón de la criba estaba lleno de mineral era vaciado, para ser
nuevamente sometido a otro tratamiento de concentración en “el rollo” (una especie de
tolva alargada), al que se suministraba una aportación de agua por el extremo superior
haciéndola pasar por cierta cantidad del mineral. Seguidamente y mediante la mano
diestra del maestro manejando un legon, el mineral se sometía a una limpieza adicional
que eliminaba algo de estéril, dejando el plomo mas concentrado (mejor ley) dispuesto
para, un vez seco, ser embasado en pequeños sacos de esparto que eran
transportados en carro de mulas para su venta en la Fundición de Peñarroya sita en el

 

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Puerto de Cartagena en zona próxima al barrio de Santa Lucia, El transporte lo realizaba
en un carro propiedad de Pedro Baños, que vivía en el caserío de La Esperanza.

 

Trabajo de niños en el rumbo de un lavadero gravimétrico

 

El trabajo en aquel “lavao” resultaba durísimo para unos cuerpos tan frágiles y
desnutridos; pues además de la gran distancia a recorrer con la recua en los muchos viajes
a realizar, había que añadir la distancia de los kilómetros diarios para acudir al trabajo
y viceversa. Un problema añadido era que el corto jornal a percibir, del orden de
unas seis pesetas diarias, aquellas se cobraban de tarde en tarde (cada quince o veinte
días), una vez que la partida de mineral era vendida a la fundición y cobrada por los
socios mineros
Con todo, las ansias de vivir siempre hacían olvidarse de tanta dureza, como lo
demuestra el hecho que, en cierta ocasión al termino de la jornada, un grupo de los que
allí trabajaban se desplazaron hasta la playa de El Gorguel para ver una ballena muerta
que en el lugar había aparecido, sorprendiéndose del enorme tamaño del mamífero. Después
de tan excitante acontecimiento regresaron andando cada uno a sus respectivos
domicilios, Francisco calcula que para llegar desde la playa al suyo, tuvo que caminar
unos 14 kilómetros ida y vuelta. ¡Casi nada¡ después de estar todo el día trabajando…

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Cachalote aparecido en la playa de Portman

 

El chico permaneció 18 meses trabajando en aquel lavadero, en un trabajo que
considera fue el más duro, físicamente hablando, que hasta entonces había realizado
¡Que ya es decir…!

 

VI – Viviendo en las Cuevas de Roche.

 

Por si no fueran pocos los problemas que la familia tuvo que pasar, sucedió que
muy poco tiempo había transcurrido desde el nacimiento de su hermanita cuando al
lugar llego un hombre que dijo ser el dueño de aquel barracón, comunicándoles en
forma autoritaria que tenían que abandonarlo de inmediato porque iba a derribarlo. La
madre suplico por favor y caridad para conseguir algunos días de tiempo hasta encon-

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

trar donde irse con las dos criaturas, pues no tenían donde meterse. Pero aquel permaneció
firme en su postura, y solo añadió; - “Bueno yo ya lo he dicho; ya sabes que por
la mañana estoy aquí con un pico a tirar el techo”,
Y dicho y hecho. El propietario se presentó al otro día, y sin atender los ruegos
y lamentos de la mujer, que mostraba en sus brazos a su hijita casi recién nacida clamando
y llorando, suplicaba continuamente argumentando que no tenían ningún otro
sitio donde cobijarse; pero el hombre procedió a subirse al tejado y pico en mano, sin
ni casi ni siquiera dar tiempo a que pudieran sacar los pobres enseres de los que lo habitaban,
derriba la techumbre aterrándolo todo.

 

Barracón cercano a Borricen, donde vieron Francisco y su madre y naciera
su hermanita

 

Tras soportar impávida tal tragedia, la mujer con su hija en brazos marcha andando
un par de kilómetros, dirigiéndose a un grupo de cuevas situadas al Norte de
Roche y, tras lograr permiso de los que en ellas habitaban, se instala por caridad en una
de aquellas que estaba vacía. Estos y los narrados del nacimiento de su hermanita coincidieron
con su trabajo en el lavadero minero.
En este punto del derribo del barracón, al amanecer de aquel día y como de costumbre,
tuvo que dejar a su madre y hermanita sola en casa para acudir a su trabajo,
pues no se podía permitir perder de ganar el modesto jornal tan vital para la supervi-

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

vencia familiar. Es por la tarde al regreso, cuando su prima Juana salio a su encuentro
y le dijo: -“Nene” han derribado la techumbre al barracon y la chacha y tu hermana
están en las cuevas de Roche”, y seguidamente le indica el camino, a donde se dirige al
instante
Cuenta que cuando entró en aquella especie de agujero-cueva excavada en el
monte, donde madre y hermanase se cobijaban sin apenas otros cosas que un colchón,
aquello no resulto nada agradable, Las paredes estaban muy negras (ahumadas por que
los anteriores habitantes encendían fogatas para cocinar y calentarse dentro de ella);
pero al comprender que no existía otro lugar para protegerse tuvo que resignarse, pues
con su trabajo apenas ganaba para mal comer la familia
Ahora, pasados tantos años desde aquel día, reconoce que los años que en aquel
sitio vivió los recuerda como los mejores de toda su vida ¡Tanto es así¡ que cada vez
que sus obligaciones se lo permiten regresa al lugar permaneciendo largo rato contemplando
y recordando. Lamenta amargamente que las cuevas hayan sido destruidas (sepultadas
o hundidas) y que junto a ellas se estén haciendo trabajos de excavación para
instalar una urbanización que, definitivamente, acabara borrando toda huella de lo que
allí existió.

 

VII - Recorrido por la zona de las
cuevas de Roche

 

El deseo del autor de conocer donde estaban aquellas, hizo que ambos acompañados
del hijo de Francisco el día 27 de octubre 2007 se trasladaran al lugar para
ver “in situ” lo que de ellas quedaba, pues en las anteriores conversaciones mantenidas
con personas mayores vecinas de Roche, como puede ser Juan “El Carnicero” que durante
muchos años ha sido Alcalde Pedaneo del lugar, nunca habían hecho ninguna referencia
a su existencia.
Las cuevas se encuentran situadas al oeste de La Vereda de Roche, perteneciente
al 3º barrio del Hondon, Cartagena a mas de un kilómetros de distancia del centro del
pueblo de Roche dirección noroeste

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Se trata de un conjunto de 12 cuevas excavadas a pico en roca caliza, localizadas
casi en la cumbre de un montículo o meseta de baja altura, las cuales se hayan diseminadas
en hilera irregular a lo largo de varios centenares de metros, dejando cierto
espacio de terreno entre una y otra cueva.
Aquel montículo en su parte superior y casi como sirviendo de techumbre de
todas aquellas cuevas, el terreno lo conforma una gran lastra de piedra caliza muy dura
capaz de evitar filtraciones de agua y que se derrumbaran, a pesar de que, casi sobre
ellas, transcurre el antiguo camino o vereda que desde El Albujón y mas lejos se dirigía
hasta Cabo de Palos. Camino que actualmente permanece y por el que, aunque ya
no transitan las grandes manadas de ganado que antaño desde lugares lejanísimos llegaban
a estas tierras a trashumar, esa vía pecuaria sigue siendo utilizado por vehículos
y personas.

 

Vía pecuaria en las proximidades de las cuevas de Roche

 

Durante la visita fuimos recorriendo a pie buscando huellas de cada una de
aquellas cuevas, en las que solo pudimos encontrar algunos pequeños huecos por los
que no cabe una persona, pero permitieron que por algunos de ellos observáramos parte
de su interior. Francisco da muestras de conocer el lugar al dedillo, y cada vez que llegábamos
frente a los restos de una narraba lo que de ella recordaba.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Francisco recorriendo las cuevas de Roche, a su paso por la que habitó la familia
del minero ”Juanillo el Cantaor”

 

La que él identifica como cueva número uno, es la situada mas al este del montículo
(el resto se van extendiendo desde aquella en dirección oeste), sobre la que narra
que estuvo ocupada por un hombre mayor al que le llamaban Luís “Remiendos”, aunque
también era conocido con el apodo de “El Tieso, el cual trabajaba en faenas agrícolas
o bien cuando no tenia faena pidiendo limosna por los campos.
Seguidamente avanzamos dirección oeste y paramos frente a la numero dos, de
la que no quedaba ningún rastro de la entrada. Era aquella conocida como “La Cueva
Negra”, siendo precisamente la que Francisco y su familia ocuparan durante tantos
años.
A continuación y para mayor comprensión de la cueva donde la familia vivió,
nuestro guía la describe dibujándola con una vara sobre el suelo, e indicándonos con
todo detalle donde estaban las pequeñas ventana (sin cristales, solo unas hojas de madera)
y la puerta de entrada a la que se llegaba tras atravesar un atrio de unos 50 me-

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

tros cuadrados a lo largo de toda la fachada de la cueva. El interior del recinto, de un
metro y noventa centímetros de altura, era de grandes proporciones, disponiendo de una
zona amplia a modo de gran salón, en el que pasado el tiempo llegaron a tener una
mesa de comedor, sillas y sofá donde sentarse, mas una parte en la que estaba el zafero
para lavarse y otro lugar con unas lejas y las cosas para afeitarse y de aseo.

 

Cueva donde vivió Francisco Jodar y su familia en Roche en los años 1950/1964
Dibujo de Francisco Jodar.

 

A la izquierda de aquella sala principal existía una puerta que daba a otro compartimiento
que hacia de cocina, el cual estaba dotado de ventanas a la calle, una tinaja
de barro para contener el agua de consumo humano, y una zona donde encender el
fuego dotada de chimenea para evacuación de humos, pues se solía cocinar con leña de
monte (tomillos, aliaga, mejorana, rabo gato, etc.); otra puerta situada a la derecha de
la referida sala daba a otra cavidad con ventana al exterior, que hacia las veces de dormitorio.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

En el centro de la pared del fondo de aquel “salón”, había otra puerta de grandes
dimensiones que daba acceso a una zona amplia capaz para dos camas, cada una
a ambos lado de la puerta, así como disponer de una cavidad hecha en el terreno que
hacia de “armario guardarropa”. En aquella estancia dormían Francisco, la madre y su
hermana.
Fuera de la cueva y adosada a aquella en su lado oeste, existía otra cueva muy
pequeña utilizada como retrete; mientras que en lugar próximo del exterior, entre aquella
cueva y la primera, Francisco tuvo una porción de terreno en la que hacia plantaciones
de haba, guijas, tomateras, etc., todo de secano; aunque añade que en aquel
tiempo llovía de forma frecuente y lo que se plantaba daba su producto. También señala
el lugar donde hubo unas paleras de higos chumbos, así como una zona alambrada dentro
del recinto atrio de entrada, habilitada para la cría de algunas gallinas, etc.Añade finalmente,
que la madre a base de dar muchas manos de cal a las paredes acabó dejándola
toda blanca y reluciente. Lo narrado lo hace con tanto detalle y realismo, que parecía
lo estuviera viendo en ese momento
La tercera cueva estaba ocupada porAngelín y su esposa Maria, Era un matrimonio
muy joven que llegaron de Cartagena y tenían tres chicos. Él trabajaba de albañil
en las industrias del Valle de Escombreras.
La cuarta la ocupaba una familia de Valencia, la señora Maria y su esposo Juan
de 55 años, que tenían dos hijos llamados Juan y Mari Carmen, El hombre era minero
y un hijo suyo trabajaba en la empresa de prefabricados de hormigón VITOSAcerca de
Alumbres, mientras que la hija lo hacia sirviendo como “criada” (chica de servicio) en
Cartagena,
En la quinta residía el matrimonio formado por Juan “El Cantaor” y la “Señora
Paca”, que no tenían hijos. El tendría unos 55 años de edad, era bajito y al parecer de
origen andaluz, trabajaba de minero en el Cabezo Rajado y le gustaba mucho cantar.
En la sexta vivía un matrimonio de Cartagena, la señora Maria y el señor Cándido.
Este hombre había sido panadero en Cartagena con categoría de maestro pala,
pero era mayor y estaba jubilado,
Entre la cueva numero seis y la siete existe una zona muy amplia en descampado,
en la que en aquel tiempo había funcionando un horno para la quema de piedra caleña
(una calera), que fue propiedad deAntonio “De la Buena Vista”, Este hombre anteriormente
había llegado procedente de Cuesta Blanca, Cartagena, y tenia su residencia en
la finca “Buena Vista” (de ahí el nombre con el que se le conocía), sita en lugar próximo
a Roche.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Avanzando en nuestro recorrido llegamos a la cueva numero siete, mas conocida
como “Cueva del Zarzo”.Aquella se diferenciaba en su uso del resto por ser destinada
como “Cueva Posada”.
Existía la costumbre entre aquel vecindario cuevero, que cuando por el lugar
aparecía algún matrimonio que no tenia donde dormir se le dejaba la llave para que pasara
la noche. Esta cueva era de la comunidad de vecinos y cualquiera que no tuviera
donde pernoctar se le dejaba habitarla, a condición, que al día siguiente tenia que marcharse,
y así se cumplía. Era una “posada” en la que no se pagaba nada..

 

Cueva a la que queda una abertura visual pequeña

 

Las número ocho, nueve y diez, pertenecían a un matrimonio conocido por “Los
Garcías” que tenían siete hijos. Esta familia ocupaban aquellas desde toda la vida. Allí
nacieron abuelos padres, hijos y nietos. Eran los dueños de aquel territorio, aunque es
posible que no tuvieran escriturada su propiedad; pero todos los que las habitaban reconocían
su autoridad y la respetaban. Estas tres cuevas son fácil de localizar actualmente,
pues sobre sus ruinas ha sido colocada una señal indicativa que alerta del paso
de las tuberías de ENAGAS que desde el Puerto de Escombreras llevan el gas para su
distribución a lugares lejanos..

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Señalización del paso de tuberías de ENAGAS, zona de las cuevas de Roche
Francisco desde el montículo donde estaban las cuevas de Roche, observa
la panorámica

 

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La cueva numero ocho tenias dos puertas de acceso, y era utilizada por los García
como cuadra, pues aquellos disponían de animales, especialmente muchas cabras;
también esta familia tenía algunas tierras a modo de huerto con higueras, en las que
plantaban hortalizas y alfalfa para los animales. Además en lugar próximo al camino
o vía pecuaria, tuvieron una era (zona para triar las mieses separando el grano de la paja)
Aquella zona de la era se utilizaba por los niños del lugar para sus juegos infantiles
y de pelota.
Las otras dos cuevas de los Garcías eran muy grandes (¡un palacio¡). Disponían
de unos cinco dormitorios, e incluso contaba con aljibe para recoger agua de lluvia.
Existía otra cueva pasadas las de Los García que, al estar semiderruida y ser de
pequeñas dimensiones, no se contabilizaba como tal, pues no podía ser utilizada por
nadie y solo servia para el juego de los niños, Aquella se la conocía como “Cueva del
Pedrusco” por la enorme piedra caleña existente frente a la puerta de acceso.

 

Cuevas de Roche. Restos de la llamada “Cueva del pedrusco”

 

La numero once estaba ocupaba por Paco “El Sillero” y Maria, un matrimonio
venido de Cartagena que tenían dos hijos. Esta cueva también es fácil de localizar pues
sobre ella pasa una línea eléctrica de alta tensión de muchísimos miles de voltios, de las
que vienen de la Central Térmica de Escombreras.
En la cueva número doce vivía Francisco Cubilla y su esposa Dolores, que formaban
una familia compuesta por cinco personas, el matrimonio y tres hijos.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

VIII - Discriminación social a los
moradores de las cuevas

 

Estas eran las famosas cuevas de Roche en las que, en palabras de Francisco: -
“Todos vivíamos como una gran familia, estando pequeños y grandes muy unidos.
Aquel barrio era nuestro. La gente del pueblo de Roche jamás visitaba el lugar; no era
normal que ellos visitaran las cuevas pues se sentían superiores a los que las ocupaban;
pero cada vecino de las cuevas se sentía orgulloso de vivir en aquel lugar”.
Un ejemplo de esta discriminación fue lo que le sucedió a la edad de 12 años
en la Fiestas de Roche, según el así él lo relata:
-“En aquel tiempo durante las fiestas se engalanaba el centro del pueblo a modo
de verbena, y se realizaban diversos actos lúdicos. Uno de ellos consistía en carrera a
pie a la caza de cintas; carrera que se hacia frente al local de la Sociedad de Socorros
Mutuos “La Humanitaria”. Estas fiestas eran organizadas por el alcalde pedáneo de
Roche, conocido popularmente por Juan “El Carnicero”.

 

Señoritas en la carrera de cintas a caballo (1ª izquierda Nati Belmonte) Roche 1947

 

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Francisco de joven acudía a la barbería del Sr. Pedro “El Músico” a pelarse, y
la señora Inés que lo amamantó ocasionalmente de niño, de forma cariñosa y casi maternal
le decía: -“¡Paquito Paquito, con las veces que te he dado yo de mamar!...
De aquella mujer recuerda que era tanto el afecto que le tenia, que en cierta ocasión
que Francisco compitió en la carrera de cinta a pie (ir corriendo con un palito puntiagudo
que había que pasar por la anilla de una cinta arrollada en un carrete puesta
junto a otras en un cable a cierta altura), Francisco con su puntero ensartó la correspondiente
a una chica del Pueblo, la cual tenia que corresponder entregando al ganador
la cinta bordada por ella, que el chico debía lucir prendida cruzada sobre el pecho.
El padre de aquella niña al ver que la cinta se la llevaría uno de los niños que habitaban
en las cuevas, se dirige a la niña muy exaltado negándose a que la hija le entregara
su cinta, diciendo –“¡No, no!, tu no le das la cinta a ese”; La señora Inés al
percatarse de la acción de aquel hombre y a fin de evitar al muchacho tal afrenta, dirigiéndose
a su hijaAntonia, que también participaba en aquel acto con otra cinta, le dijo
que fuera ella quien le diera y pusiera a Francisco la suya…
Como se desprende de lo narrado, la vida no era fácil para aquellos habitantes,
pues además del hecho discriminatorio, las cuevas carecían de electricidad teniendo sus
habitantes que alumbrarse con pobres candiles de aceite, aunque otros más pudientes
utilizaban carburadores de tipo minero. También el abastecimiento de agua era otro gran
problema a resolver, pues para poder conseguir el líquido elemento, cuando aquello
era posible se recurría a la de lluvia que llenaban multitud de agujeros, de los muchos
existentes en la zona procedentes de la extracción de piedra caleña en aquella colina, y
en ella llenaba distintas vasijas. Durante el verano o época escasa de lluvia, había que
ir por agua hasta el Pozo Concejil y otros de Roche, distante mas de un kilómetro
El acarreo de agua a la cueva, quienes tenían medios lo hacia en un carretón de
mano hecho de madera con una sola rueda delantera, y los que no disponían de ese rudimentario
artilugio, como era el caso de Francisco, tenia que utilizar un cántaro de
barro llevado sobre la espalda (“a las costillas”). En esas condiciones el agua había que
aprovecharla muy bien, utilizada casi exclusivamente para beber, cocinar y medio lavarse.
No se podía recurrir a recogerla del aljibe que “Los Garcías” tenían cercano a su
cueva, pues aquel carecía de enlucido interior y el agua que lo llenaba en época de lluvia,
acababa perdiéndose poco a poco filtrada por las paredes de su cavidad.Aunque a
bien decir, en aquellos tiempos de escasez nadie daba agua a nadie…

 

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Uno de los pozos aljibe de Roche que servían de agua al vecindario

 

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IX - Historia del abastecimiento de agua
a la población de Roche

 

Pozos de abastecimiento de agua

 

El mas caudaloso y principal es el llamado Pozo Concejil de Roche; pero también
en Roche había otros pozos tal como el cercano a la Ermita, y algunos en domicilios
particulares, aunque todos ellos de menor aportación de agua, que en épocas de
sequía se quedaban secos muy pronto. Así en Los Topares había varios pozos.
Otros pozos utilizado en Roche fueron; el pozo de la Finca “La Torreta”, que
tenia un agua mas fina y mejor. Era este un pozo Noria, también el conocido como el
pozo “Del Manco”, El pozo Concejil de Roche que llegó a tener ocho pilas de lavar
y un pilón para dar de beber a las bestias
Este ultimo pozo estuvo siempre muy bien cuidado rodeado de una verja de
hierro decorativa que lo protegía, fue dotado de puertas de hierro y una pequeña bomba
buzo del tipo para aljibe para sacar el agua para regar unos arbolitos y flores de un pequeño
jardín que allí se hizo. A este pozo le guarda cariño todo el pueblo

 

Pozo Concejil, Roche 2008

 

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En los últimos tiempos y previo a la llegada de las aguas del Taibilla, los vecinos
se dedicaron a la construcción de aljibes y depósitos de agua en sus viviendas, habiéndose
obrado unos 17 de ellos en poco tiempo

 

Juan Martínez Hernández y Rogelio Mouzo Pagán 1995

 

El proyecto para la traída del agua del Taibilla

 

De las conversaciones del autor con JuanMartines referente a todo relativo a la
traída del agua del Taibilla a Roche y el proyecto
El proyecto fue formulado por D. Julián Praderas ingeniero director de laMancomunidad
de los Canales del Taibilla en 1960 y contaba en la construcción de tres
fuentes publicas emplazadas: una en Los Paredes, otra en Los Topares y una tercera en
la replaceta de Roche frente a la casa de José Gonzáles.
Hubo de instalarse una tubería que partía de la red general que desdeAlumbres
elevaba el agua a La Unión, y con esa propia bomba partía un primer tramo de 700 metros
con tubería de Uralita de 60 mm. de diámetro, que llegaba hasta un depósito regulador
de 50 m3 que se construyo en la zona de Borricen. Desde allí el agua por gravedad
llega a Roche, por una tubería de 100 mm de diámetro hasta Los Paredes

 

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El Taibilla consignó para Roche una dotación de agua de 25 litros por persona
y día. Dos años después de que el agua estuviera en fuentes públicas se dio orden de
poner contadores y meterla en los domicilios particulares
La gente de Roche Alto en principio se quedó sin agua, pero tampoco colaboró
en la financiación del proyecto. Eran pocos los habitantes. Sin embargo poco tiempo
después estos vecinos llevaron el agua hasta Roche Alto, pues Don Esteban Bernal alcalde
de La Unión, los apoyo y dio 15.000 pesetas de ayuda.
Los vecinos hicieron una aportación inicial de 500 pesetas, y tiempo después
otras 1000 pesetas mas por vivienda. La Comisión del Agua de Roche hizo muchos
actos para recoger dinero con que financiar el proyecto, que redondeo las 500.000 Ptas.
Entre ellos la consecución de un crédito avalado por las 10 vecinos, que acabo pagándose
bien, sin problemas para los avalistas
En el programa de Fiestas de Roche de 1964 se incluye, como uno de los actos
principales, el celebrado en la mañana del dia 18 de octubre, para la bendición e inauguración
de la traída del agua del Taibilla a la población, con la participación de autoridades
y del alcalde de La Unión Sr. D. Esteban Bernal que pronuncio unas palabras.

 

Panorámica desde las cuevas

 

Terminado el recorrido observamos desde lo alto de la colina la amplia panorámica,
destacando en lugar próximo la población de Roche y diferentes fincas que Francisco
conoce muy bien, tales como la de “Los Jorqueras”, “Finca de Los Sánchez”, “Las
Casas Nuevas” etc., e incluso nos indica señalando un grupo de árboles garroferos (los
de La Lomica), que vio los hoyos que hicieron para plantarlos. Añade que todo aquel
lugar estuvo lleno de viñedos que pertenecían a Juan “El Nelo” y al “Tío Esteban”.
Al fondo de toda la panorámica y en la lejanía, aparece majestuosa toda la Sierra
Minera. También se aprecia por el oeste y norte, la autovia Cartagena-Alicante, en
cuya construcción se emplearon muchísimas toneladas de tierra que fueron excavadas
del monte donde estaban enclavadas las 12 cuevas referidas. Precisamente la cueva numero
doce ha sido eliminada casi totalmente, porque a partir de ella se encuentra el
enorme socavón de unos 30 metros de profundidad y 150 de diámetro aproximadamente,
resultante de la extracción de tierra para la carretera-autovia descrita.

 

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Finca Buena Vista y otras colindantes con las cuevas de Roche
Zona donde existió el horno de una calera en el montículo de las cuevas de Roche

 

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Terminado el recorrido por las cuevas marchamos un tramo dirección norte por
el camino o vereda (vía pecuaria) y nos acercamos a una zona en donde quedan restos
de los grandes reflectores que durante el periodo de la Guerra Española allí se instalaron,
utilizados para localizar los aviones que venían a bombardear la ciudad de Cartagena
y poder abatirlos con las baterías antiaéreas.

 

Estudiante de bellas artes pintando la panorámica desde la zona de las cuevas

 

Durante el recorrido por aquel paraje de las cuevas, encontramos a un joven,
estudiante de bellas artes, que hacia bocetos de la magnifica panorámica que desde el
lugar se pede contemplar, para mas tarde plasmadlos en lienzo.

 

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X - Pastoreo y asistencia a la escuela

 

Próximo a los 14 años de edad y huyendo del duro trabajo en el lavadero minero,
cambia de actividad y se coloca de pastor al servicio de Antonio Jacinto, un lechero
que vivía en La Vereda de Roche. Este hombre había sufrido un accidente de trafico al
ser atropellado por un coche y había perdido una pierna, utilizando una ortopédica para
medio valerse, lo que impedía pudiera hacer grades esfuerzos, aunque le permitía montar
y conducir su tartana, con la que se desplazaba a todas partes

 

Ganado que actualmente pastorea en los campos de Roche.2008

 

El empleo lo consigue de forma casual un día que el Sr.Antonio lo encontró por
el monte y le preguntó sobre lo que hacia. El chico le contó lo duro de su trabajo en el
“lavao” minero, y le señalo la sierra minera en la lejanía. Aquel hombre le propuso un
empleo como pastor en su casa; cosa que el chico acepta tras consultar con su madre,
pues aunque el jornal en dinero era menor al de la mina, la posibilidad de comer varias
veces al día y no tener que andar tantos kilómetros, le compensaba en exceso…

 

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“Cabecico del Muo” y balsa noria de la finca de Antonio Jacinto

 

El Sr. Antonio en la zona de Roche era dueño de una gran finca de secano que
lindaba al Sur con el “Cabecico del Muo”, Aquella disponía también de pozo noria,
aunque allí no se hacían plantaciones de regadío; pero si existían gran cantidad de árboles
de secano, cientos de almendros, higueras, olivos, algún garrofero, etc. En ella
había un ganado de unas 90 cabras cuya leche era distribuida por el hijo mayor del
dueño, que la distribuía por Cartagena. Aquellos animales debido al mucho terreno de
la finca era pastoreado dentro de ella, aunque algunas veces también lo hacia en otras
tierras colindantes propiedad de los hermanos del dueño, pues la finca matriz antes del
reparto hereditario que hubo entre los tres hermanos Gregorio, Manolo y Antonio, era
mucho más grande.

 

Asistencia a la escuela de Roche

 

Fue en aquel trabajo agrícola cuando el chico recibió el mejor trato personal de
cuantos anteriores empleos había realizado, dado que en cierto modo parecía ser uno
más de los hijos de los dueños. Como era analfabeto lo primero que le propusieron fue
que asistiera a la escuela para aprender a leer, escribir. etc. Su jornada de trabajo fue
modificada para compaginarla con el horario escolar.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Desde entonces diariamente acudía a la Escuela unitaria de niños de Roche, que
tenia un horario intensivo de nueve de la mañana a dos de la tarde. En ella recibió instrucción
del profesor Don Ángel, un pequeño y famoso profesor que daba clase a los
niños en la escuela y que venia diariamente desde LosMolinos (Cartagena). El recorrido
lo hacia en un “Mosquito”; no se trataba de ningún insecto volador sino a una bicicleta
dotada de un pequeño motor auxiliar que ayudaba al pedaleo del vehiculo. Este profesor
en aquel tiempo contrajo matrimonio y se vino a vivir a una vivienda medianera al
colegio.

 

Edificio que fue escuela unitaria de niños en Roche

 

No obstante él poco tiempo que pudo asistir, conserva Francisco muy vivo en sus
recuerdos el nombre de gran parte de sus compañeros alumnos de colegio, de los que
cita de memoria y casi de corrido a Francisco García García, Francisco Peñalver, Francisco
Bastidas, Finini el de la tienda estanco de Roche, JoséMendoza, FulgencioArdid,
los hermanos mellizosAlberto y JoséManuel Paredes, SalvadorMeroño, Alfonso Font
y otros que no recuerda su nombre.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Edificio que fue escuela unitaria de niñas en Roche

 

La escuela de niñas se encontraba en la calle Colegio, y en ella las niñas, de
forma simultánea con las materias generales, recibían clases de bordado, costura, etc.
Su última profesora fue Doña Soledad Hernández. Ambas escuelas unitarias dispusieron
de vivienda para los profesores a fin de garantizar la estancia de aquellos en la localidad;
también años después dispusieron de comedor escolar.
En relación a la evolución de la escolaridad en la pedanía de Roche, diremos
que aquella enseñanza de escuelas unitarias separadas de niñas y niños finaliza en el
curso 1970/71, y desde el curso 1971/1972 se transforman en Colegio de Educación Primaria.
Finalmente aquellas dos aulas dejan de utilizarse totalmente cuando en enero de
1990 se inaugura el nuevo centro escolar ColegioMixto “Los Roches”; centro que desde
el 30-9-2006 se denomina C.E.I.P Gines Cabezos Gomariz, en honor al profesor unionense
que, de forma ininterrumpida ha sido director del centro desde 1970 hasta su jubilación
en 2004.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Forma simultanea de compaginar faenas agrícolas y
colegio

 

Para llevar adelante su trabajo de pastor acudía a las siete de la mañana a la
finca, dedicándose a la limpieza de los corrales y gallinero, luego abrevaba al ganado y
almorzaba, para seguidamente marchar al colegio; de regreso al medio día y tras comer,
que lo hacia en la misma mesa de la familia recibiendo el mismo tipo de alimenticio (¡la
mejor que jamás había comido!), sacaba a pastorear al ganado regresando al oscurecer,
que en verano podía ser las diez de la noche. Los días festivos y vacaciones escolares
de verano, su jornada era de día completo.
Por aquel trabajo recibía la cantidad de once pesetas semanales, además del almuerzo,
comida y merienda. La generosidad del dueño era grande y también le compensaba
con algunas cosas de comida de la finca para que pudiera llevar a su familia.
No obstante, y como reconocía el mimo señor Jacinto, aquel trabajo no abría un gran futuro
para el chico

 

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XI - Vuelta a los trabajos mineros.

 

En la mina “La Artesiana”

 

Cierto día, un primo hermano suyo vino en su busca proponiéndole que fuera a
pedir trabajo a la mina La Artesiana donde aquel trabajaba. Esa mina era llevada en
explotación por la empresa minera Domingo Gimenez Campillo, y estaba situada al
este del Cabezo Rajado e integrada en la zona del desaparecido caserío de El Palmeral,
que se encontraba junto al de La Torrecica y próxima al barrio de El Garbanzal. Como
las condiciones, en cuanto a dinero se refiere, eran muy superiores a las que de pastor
recibía, acepta la propuesta.
La mina Artesiana estaba en explotación por un único pozo, que disponía de
castillete de madera del que solo funcionaba un solo cubo del tipo “tiro loco” (sin jaulas
guías), porque la otra polea carecía de cable o cinta de acero. La mina en su interior
extraía mineral complejo de galena, blenda y pirita en varios enganches a diferentes
profundidades. De una de ellos se sacaban “los retracaos” (menas de pobre contenido
en mineral) que permanecían arrancadas desde muchos años antes en el interior de la
mina, por que los procedimientos antiguos no hacía rentable su extracción; pero tratados
por los sistemas de flotación en el lavadero que la empresa había montado, rendían
gran cantidad de toneladas de blenda (zinc). También de la planta numero tres salía
una galena argentífera (plomo y plata) cuyo brillo se apreciaba a simple vista.
El lavadero de flotación de la mina tenía tres baterías de celdas para recuperación
de mineral; una para la galena, otra para blenda y otra para la pirita; aunque este
último mineral, el más abundante de los tres, también se sometía a una última recuperación
por gravimetría en varios “rumbos”. El lavadero simultáneamente al genero de
corte de la mina trataba una antigua terrera lindante con la mina “En el Tranvía”, en la
que había unos “macos” (fangos colmatados procedentes de residuos de antiguas tratamientos
gravimétricos), que daban buena ley de mineral
Aquel trabajo minero resultaba ser peor que del que dicen hacían los negros en
tiempos de la esclavitud; pero era lo que en aquellos tiempos había. Se trabajaba muy
duro y a un ritmo muy acelerado. Si superabas aquel te mandaba a realizar otro peor y
luego otro y otro; entonces todos aquellos trabajos eran inhumanos

 

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Los que allí trabajaban eran todos jóvenes de 13 a 14 años, y si entre ellos encontrabas
algún hombre, aquel parecía divertirse haciéndoles trabajar a lo bestia, Si tocaba
limpiar los rebalsos (unos embalses de unos ocho metros de diámetro y 1,80 de
profundidad en cónico), que a través de larga, estrecha y sinuosa galería de obra subterránea
recibían el fango proveniente del lavadero y de unos “rumbos” que recuperaban
la pirita que era, sin lugar a dudas, un trabajo toxico, penoso y peligroso muy sucio, que
hacia que los trabajadores acabaran con todo su cuerpo impregnado de fango.
Esos lodos quedaban colmatados en el interior de aquella galería de forma sinuosa
e inclinada, de unos 50 metros de largo, 070 alto y 050 ancho, por la que no podía
penetrar un hombre; de ahí que se buscaran los más jóvenes y delgados para ese cometido.
Aquel trabajo solía hacerse en verano y los que las limpiaban llevaban como
única prenda de vestir “un taparrabos” (pañuelo anudado que cubría sus genitales).
El fango dentro de la galería iba mezclado con los varios reactivos químicos que
en la flotación se usan, por lo que al permanecer desnudos en contacto directo con tan
nocivos productos, la piel se les ponía tan mal que sobre ella no les crecía el bello.
Aquel trabajo había que hacerlo muy de prisa (en media jornada), pues toda la producción
de la mina quedaba paralizada; aunque ese periodo se aprovechaba para efectuar
diversas reparaciones o cambios en el lavadero.

 

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Los mineros para su aseo personal en la mina se lavaban con lejía y aserrín,
aunque tiempo después la empresa les proporcionó jabón y, finalmente, contaron con
duchas. Francisco calzaba “albarca” (calzado hecho con tiras de goma y lona procedentes
de neumáticos de coche) y boina sobre la cabeza, que en la mina se las cambiaba
por ropa vieja y albarcas y boina viejas. Era muy normal entre los mineros el uso de la
boina y con ella iban a todas partes.
Otro trabajo de Francisco en los fines de semana, era suplir en el relevote la
noche al ayudante del lavadero de flotación.Aquello lo hacia de forma ocasional cuando
las condiciones lo exigían Uno de sus funciones era preparar los reactivos para el proceso
de flotación de mineral (cianuro, xantato, aceite de pino, sosa cáustica, etc.) y los
demás cometidos propios de ayudante de lavadero
Muy duro resultaban también los trabajos de vaciado de las balsas que reciben
y acumulan el mineral que sale del lavadero (galena, blenda y pirita). Ese trabajo debido
a lo mucho que pesaban los capazos cargados de mineral lo efectuaban los hombres en
régimen de tarea (una cantidad de dinero previamente ajustada). Después el mineral se
dejaba en una zona próxima para que se secara, para seguidamente llevarlo a la fundición.
Francisco y su amigo cada vez que el mineral de plomo era sacado de la balsa y
puesto a secar, tenían que dedicarse a “arreglar el plomo” en la era, pues aquel había
que mezclarlo muy bien con otro producto de “plomo” o similar (ignora sus características,
aunque existía la creencia generalizada de que aquel producto venia de la Refinería
de Petróleos de Escombreras extraído de la gasolina. Era un producto fino,
como tierra sucia, que contenía diversas impurezas tales como papel, broza y motitas de
plomo fundido etc., que había que eliminar. Ese producto lo traía un pequeño camión
de gasolina marca Ford de unos 3-4- m3 de carga, que era conducido por un obrero
de la empresa llamado Tomas.
En conversación que el autor mantuvo con un trabajador de la empresa minera
en aquel tiempo llamado Domingo Peñalver González. aquel abundando en dicho producto
que se revolvía con la galena, añade que era un líquido que venia en bidones, el
cual se revolvía con arena de la playa en El Gorguel. Las partidas de plomo se vendían
a la fundición y, en cierta ocasión la partida de plomo depositada se incendió descubriéndose
que lo recibido en la fundición no se ajustaba (¿fraude?) a lo que la fabrica
creía que compraba (galena) y desde aquel momento la empresa lo suprimió

 

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Castillete de Madera con poleas de hierro del pozo principal de la Mina Artesiana

 

Otro de los trabajos consistía en cargar camiones de macos de las antiguos estériles
mineros; labor esta que realizaban unos cinco o seis chavales similares en edad,
que cada tarde cargaban ocho o diez camiones (un Ford de gasolina), que en aquel
tiempo eran de tamaño pequeño comparados con los de hoy. Este trabajo efectuado a
pala legon y capazo también era muy duro, agravado por el mal trato que recibían del
hombre que allí se encontraba haciendo macos, del que refiere Francisco –“que de hombre
no tenia nada debido a la falta de humanidad que mostraba”, pues se divertía haciéndoles
trabajar hasta reventar. De aquel “buen hombre” ¡que Dios lo tenga donde
mejor le parezca! Francisco entre dientes repetía continuamente: -“Este mal trato y
abuso que nos haces acabas pagándolo caro”
El chico mas tarde aprendió a llevar aquel camión Ford y por orden de uno de
los hijos del dueño de la empresa minera, se dedica a transportar macos al vacie de la
mina. Añade que aquel camión tenía la dirección muy dura siendo muy dificultosa su
conducción

 

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Castillete de mampostería que se hizo ayudado por Francisco, en la mina Artesiana

 

Los sábados venia a cobrar a la oficina de la mina sita en calle Mayor de La
Unión. El pagador era Paco el Platero, excelente persona y muy educado, aunque aquel
se marchó a trabajar con su padre que era platero, y la empresa lo sustituyo por otro pagador.
Conforme se hizo algo mayor fue destinado a sacar balsas de plomo, trabajo
considerado como de los que “no te menees”, Se realizaba entre dos y Francisco siempre
era uno de los que hacia tal cometido. Su compañero era un hombre conocido por
Juan “El Feo”. Tres días tardaban en vaciar la balsa y preparar la partida de mineral de
plomo, a la que había que darle a legon ocho o nueve pasadas cribándolo finalmente.
En la mina había dos balsas de plomo y dos de blenda, la pirita se mandaba a una balsa
de grandes dimensiones y de tarde en tarde se amontonaba
Aunque la jornada ordinaria terminaba a las cinco de la tarde, a su culminación
“El Tío Gines” encargado de los zagales y del todo el personal del exterior de la mina,
les indicaba de forma autoritaria que esa tarde había que quedarse para moler piedra en

 

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la machacadora. Aquello no era una propuesta sino una imposición, pues llevaba implícita
la amenaza, hecha con muy mal genio: -“El que no quiera quedarse será despedido
de la mina”, por lo que ante tal sentencia no quedaba más remedio que bajar la
cabeza y aceptar.
Normalmente eran tres a los que siempre les tocaba ese trabajo, cuyos nombres,
además de Francisco, eranAlfonso Parra y otro conocido por José Rivera, Ni que decir
que la machacadora era un trabajo duro y malísimo por nocivo y pulvígeno, para el
que no recibían ningún tipo de protección ni bozo, teniendo los chicos que utilizar un
pañuelo para proteger boca y nariz. El trabajo terminaba a las ocho de la tarde-noche.

 

El accidente y otras consideraciones sociales en la mina

 

Un día que estaba preparando tierras para el portillo de un famoso rebalso (pantano
de estériles mineros colmatados), en el mismo momento que estaba llenado la carretilla
se desprendió una porción de unos dos metros cúbicos de tierra de aquel y golpeó
su cabeza.Aunque aquello pudo haberle costado la vida, considera que alguna mano divina
lo salvó y todo quedo en un percance menor, que le produjo una herida en la mejilla
y la perdida de dos dientes al golpearse contra la carretilla y la pala del legon con
que la cargaba.
Aquella tarde fue curado de urgencia en La Unión, y el practicante que lo atendió
le dijo que al día siguiente podía volver a trabajar, Francisco le argumento que sufría
fuertes dolores y apenas podía hablar. El facultativo insistió en su posición,
añadiendo que aquello no tenía importancia. Francisco no tuvo más alternativa que presentarse
a su trabajo al dia siguiente.
En aquella empresa minera todos los menores de 18 años recibían el sueldo aplicado
a la categoría de pinche; pero en la práctica ejecutaban trabajos de hombres e incluso
en condiciones mas duras que aquellos, pues no se les tenía compasión y les hacían
trabajar como bestias. Los encargados y jefes les decían muy claro:- “Nene más meneo”,
o “A callar”. Eran unos tiempos donde parecía que nadie tenia compasión y había que
trabajar a “orcate lleno” si se quería sobrevivir, pues había pocos sitios donde trabajar,
y cuando aquel se lograba, era para sacarle la piel al obrero con un salario que apenas
llegaba para la comida.
Aunque esta empresa minera disponía de un establecimiento Economato en La
Unión detrás de la Calle Mayor, en el que se podían adquirir algunos alimentos de primera
necesidad a precio más asequible a los del estraperlo, mediante unos vales que
recibía al obrero en la oficina, Francisco nunca pudo utilizar tal servicio por que ni si-

 

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quiera se lo propusieron. Aquello estaba mas destinado a trabajadores del interior de la
mina
Durante el tiempo que estuvo en esa mina, participó en diferentes trabajos de
albañilería para agrandar aquellas instalaciones, Uno de ellos fue la ayuda a la construcción
de un castillete de obra y caseta para la maquina de un pozo minero contiguo
al pozo principal, también hicieron muros en la base de los pantanos de estériles para
que aquellos no invadieran los caminos; siendo en diferentes ocasiones enviado a la reparación
de viviendas de la propiedad de la empresa minera, muchas de ellas destinadas
a los obreros de la mina, e incluso en cierta ocasión fue mandado a segar en una finca
situada en El Collao Los Pinos cercana aAlumbres . Esa finca creé Francisco que años
después fue vendida al constructor cartagenero Tomas Olivo.
El mineral que se extraía del pozo que se puso en funcionamiento tras dotarlo
de castillete de mampostería y maquina de extracción, era tratado en al lavadero de la
mina “La Artesiana” o en lavadero “Aviación” este último también perteneciente a la
misma sociedad minera, el cual estaba situado en la zona de La Torrecica, cercano a la
mina “Lo Veremos” .
La misma empresa minera llevaba en producción la mina “Manolita” cercana y
colindante con la mina “La Artesiana”. De esta mina se extraían antiguos “retracaos”
muy ricos en mineral de blenda,
Meses antes de marcharse de la empresa, esta se había hecho con las minas del
Cabezo Rajado, cuyos minerales para su tratamiento eran enviados a los nombrados lavaderos
de “Aviación” y “LaArtesiana”, mientras se estuvo construyendo un lavadero
de grandes proporciones en el grupo Cabezo Rajado, en el que se concentraría la totalidad
del mineral extraído en todas sus minas,

 

La bicicleta minera.

 

Cierto dia el encargado indica a los jóvenes de la mina, que al termino de la jornada
pasaran `por las oficinas de la sociedad minera para hablar con los jefes. Como
todos los muchachos hacían sus desplazamientos al trabajo andando, la empresa les
propuso facilitarles una bicicleta tipo cadete, marca Orbea modelo 650, que la empresa
valoró en 1900 pesetas (un precio irreal y posiblemente abusivo), ofreciéndola a cada
uno de los chicos bajo dos condiciones: la primera era que tendrían que pagarla a plazos
de 50 pesetas mensuales descontadas de su nomina; la segunda condición (y aquí
estaba la verdadera razón de lo que la empresa pretendía), exigía que al que estuviera

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

de acuerdo no podrían marcharse de la mina hasta que aquella estuviera totalmente pagada,
pues de lo contrario se la quitarían perdiendo todo lo abonado hasta ese momento.
Se trataba de amarrar bien a estos jóvenes para sacarles “el jámago”, aguantando las
duras condiciones de trabajo.
Los ocho muchachos que en la oficina se presentaron, todos menores de edad,
ante la necesidad y ganas que tenían de poder tener una bicicleta, cosa aquella difícil en
esos tiempo, aceptaron las propuestas.
Pasado un tiempo y con dieciocho años cumplidos, cansado de tanta explotación
Francisco decide cambiar de empleo como peón de albañil. Cuando fue a la oficina
de la sociedad minera para pedir la cuenta, uno de los jefes le recordó que si no
continuaba en el trabajo perdería la bicicleta y lo pagado, añadiendo: –“Nene eso es lo
que hay, si te vas no hay bicicleta”. Todo ello pronunciado con autoritarismo, además
y como era muy corriente por los empresarios mineros, con el argumento al recurso de
la Guardia Civil si no aceptaba…
Francisco a pesar de que necesitaba aquel medio de transporte, casi como el
comer, considerando que allí ya no podía seguir trabajando ni un día mas, prefirió escapar
de tales abusos. Seguidamente y reafirmándose en su decisión se dijo: -“Que sea
lo que Dios quiera”, y allí se quedó la bicicleta que tanta falta e ilusión le hacia.

 

Descanso y almuerzo durante el viaje a la mina

 

En relación a la minería, recuerda de sus tiempos de obrero en la mina “La Artesiana”,
como coincidía en el recorrido desde Roche a la mina con otros nueve obreros
mineros mas; unos procedentes de los Paredes, otros de Roche y cuatro de ellos,
entre los que estaba Francisco, partían desde las cuevas, que era el punto mas lejano.
En verano que el sol sale antes de las siete de la mañana, sobre las siete y media
todos ellos coincidían en un punto antes de llegar a sus respectivas minas. Este descanso
o encuentro se hacia en una vaguada cercana a la mina “Maria Jesús” perteneciente
al grupo minero Cabezo Rajado, y había que hacerlo porque una vez en la mina
no se paraba hasta la hora del medio dia donde se hacia una parada de una hora para
comer. Las minas de aquel entorno, para entrar, parar a comer o salir del trabajo, se
guiaban por el potente pito de la mina Brunita.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Lugar donde Francisco y los mineros paraban a almorzar en su viaje de ida
a la mina.

 

Entre los nombres recuerda a “Pepe El Torero”; al “Manruso”,Antonio Cegarra;
“José El Rubio”; Pedro Vivancos; Francisco Cavilla, el “Andaluz”, “Juanillo El Cantaor”;
“Paco El Sillero” y Francisco Jodar. Estos mineros trabajaban en las minas Manolita,
En el Tranvía, La Artesiana, El Cabezo Rajado y San Lorenzo, esta ultima
también conocida como la de “Los Salmerones”.
La ropa del minero más habitual estaba cargada de remiendos, calzaban albarcas
de goma o alparteñas de esparto, Los del interior portaban el carburador; casi todos
fumaban y llevaban petaca, tabaco y generalmente mechero de gasolina tipo martillo.
En el lugar de descanso todos, sin proponérselo, ocupaban siempre el mismo
lugar o asiento, normalmente alguna piedra; pero sí lo hacían todos mirando hacia
Roche. Luego continuaban juntos hasta llegar a las inmediaciones del lavadero “Santa
Bárbara”, también conocido por el de “Salvador Castejón”, y desde aquel punto cada
cual marchaba dirección a su destino.
Normalmente el almuerzo representaba la mitad del total de comida que portaban
para la jornada. El plato del dia más normal era la sardina de bota o arenque, y el

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

resto podían ser alguna otra cosa como: patatas fritas, cebolla frita, algún huevo revuelto
(este era el caso de Francisco que su madre tenia algunas gallinas criadas en la
zona de las cuevas), algún frito, pan, vino (algunos mineros llevaban la bota de vino),
y alguna naranja,
El minero portaba su comida en una capaza hecha de palma, en la que se llevaba
una servilleta de trapo, algún puchero de barro o una fiambrera de aluminio de pequeñas
dimensiones para los fritos
En invierno, que los dia son mas cortos, no coincidían en el camino y cada uno
iba a su aire y almorzaba como podía, pues casi siempre el recorrido se hacia de noche;
pero en todo caso, el almuerzo tenían que hacerlo antes de comenzar el trabajo en la
mina. Desde Roche a la mina habría unos 5 kilómetros de ida y vuelta; camino que se
hacia andando a diario.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

XII - Trabajo en la construcción.

 

También otro compañero suyo en la mina llamado José García Egea hizo lo propio,
y ambos se marcharon encontrando trabajo en la empresa Construcciones Carvajal
y Torres, que los destino a una importante obra que estaban construyendo en la Plaza de
España de Cartagena, donde estuvieron a las órdenes del encargado Sr. Paulino.

 

Francisco y compañeros de trabajo en la construcción de un chalet en
Islas Menores 1964

 

Al nuevo empleo se incorporaron en fecha cercana a la Navidad, cosa que recuerda
muy bien porque hacia muchísimo frió.Ambos jóvenes por el mero hecho de ser
amigos y haber entrado juntos en la empresa, siempre los mandaban a trabajar juntos
al mismo tajo. Su compañero era muy fuerte y trabajaba sin dolor, y los dos se aplicaban
poniendo todo interés en cumplir su cometido sin poner pegas para trabajar, por lo
que pudieron superar el periodo de prueba y seguir en la empresa.

 

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Francisco y amigos Paco y Benito, en Fiestas de Los Dolores, 1959

 

En esa etapa de finales de 1958 las condiciones sociales en España comenzaba
a mejorar algo, Se podía comer y en los trabajos, cumpliendo y respetando a los encargados,
no se padecían atropellos ni abusos.
La Empresa llevaba en ejecución bastantes obras en Cartagena, y de la primera
obra inicial (un edificio de nueve plantas y bajo sita en Plaza de España), ambos fueron
trasladados a otra y después a otra. Eran jóvenes llenos de vida y con ganas de trabajar,
por lo que eran bien acogidos donde los mandaran

 

Construcción del edificio y CineMariola en Cartagena

 

Llego un día que tuvieron que separarse y cada uno fue enviado a distinta obra.
Francisco fue a la construcción del Cine Mariola en las Puertas de Murcia, Cartagena;
y mas tarde a la gran reforma que se hizo en el Colegio de San Miguel; también participó
en la construcción del Cine Principal, para seguidamente trabajar en la restauración
del túnel que desde la Fabrica de Productos Químicos desemboca en el Puerto
Comercial de Cartagena, etc.

 

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Cine Mariola, Puertas de Murcia Cartagena ,1990

 

Dada la importancia de algunos de los trabajos en los que Francisco participó,
amplia algunos de talles de los mismos: uno de aquellos fue la construcción del Cine
Mariola en Cartagena, al que tuvieron que hacerle en la misma obra una enorme viga
de carga de 33 metros de Longitud. 1.20 de ancho y 1,30 de cuelgue, destinada a la sujeción
de toda la platea, así como todos los nervios que de ella salían y que sujetan todo
el planche.
Aquella viga fue fraguada con arena y grava del Portus y cemento traído en
barco a Cartagena. Con esa enorme viga se lograba el gran salón de butaca sin ningún
pilar que lo sujetara e impidiera la visión. Este edificio, aunque el cine ya no existe,
Francisco volvió a ver la viga sobre el año 2003 mientras hacían una reforma, y aunque
el edificio ha sufrido una transformación la estructura permanece
En la construcción de aquel forjado intervinieron 30 hombres trabajando a tres
relevos las 24 horas del día, amasando sin parar el hormigón para el fraguadote aquella
viga, Existía en la obra una hormigonera muy antigua movida por electricidad, con
capacidad de un cuarto de metro cúbico, Aquello tuvo una duración de ocho días. Toda
el hormigón era izado mediante garrucha a mano y distribuido a mano con calderetas
metálicas por sistema de gavia (calderatas que van pasando de uno a otro trabajador sin

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

moverse del lugar). La viga se pinchaba con palo para compactar el hormigón a modo
de vibración

 

Forjado de viga de carga de 30 metros para las plateas del Cine Mariola

 

Tras la finalización del Cine Mariola, este fue inaugurado con la proyección de
la película “Los 10 Mandamientos”.Ala que asistieron, como invitados todos cuantos
habían participado en la construcción del edificio.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Trabajos en el túnel de la Unión de Explosivos Río
Tinto (Productos Químicos)

 

Francisco fue uno de los ocho hombres que integraron la brigada destinada a
restaurar el túnel que nace en Productos Químicos y desemboca en el Puerto Comercial
de Cartagena. Entre los trabajadores en aquella obra volvió a encontrarse con su entrañable
amigo Pepe.
Por aquel túnel, de unos cuatro metros de ancho y un metro sesenta centímetros
de alto, pasaban para su evacuación al mar unos 30 centímetros de altura de agua, y
el trabajo a realizar consistía en dotarlo de una solera de hormigón de unos 20 centímetros
de espesor sobre su suelo, afín de evitar que el agua no perjudicara los muros
que sujetaban la bóveda.Aquella agua contenía, entre otras materias nocivas, gran cantidad
de ácido sulfúrico que lo descomponían todo. Los trabajadores tenían que usar
botas de goma hasta las rodillas.
En cada tramo de 100 metros o mas del túnel, se hacia una rotura al exterior por
la que se introducía el hormigón, que había sido fabricado en la zona mediante el empleo
de una hormigonera movida por motor Diesel.
Aquella actividad era muy
mala y los que allí trabajaban, en
compensación al penoso e insano
esfuerzo, recibían una prima adicional
diaria equivalente a dos
horas extras de jornal. Aquellos
trabajos se hacían mediante una
contrata que la empresa había
hecho por cuenta de Obras del
Puerto de Cartagena, por lo que
los trabajadores recibían órdenes
directas de los capataces Sres.
Ríos y Roberto, ambos pertenecientes
a Obras del Puerto; auque también las obras eran supervisadas por técnicos de
Unión de Explosivos Rió Tinto. Los trabajos duraron nueve meses y a su culminación
la brigada fue disuelta.

 

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Fabrica de Productos Químicos, Cartagena

 

XIII - Recuperación de la bicicleta minera

 

Entre una u otra obra de las importantes que construyera la empresa Construcciones
Carvajal y Torres, Francisco fue destinado a otras obras menores. En cierta ocasión
lo hizo como peón de un oficial albañil, destinado a la reforma de un chalet que
se encontraba adosado al edificio de la Plaza de España, el cual era propiedad de Don
José Esparza, un famoso abogado cartagenero y buenísima persona.
Francisco en su trato con su oficial y mientras trabajaban, acaba contándole lo
sucedido en la empresa minera en lo referente a la perdida de su bicicleta cuando pido
la cuenta. Aquello debió impresionarle en extremo y aquel hombre refirió al abogado
Sr. Esparza lo que con el muchacho habían hecho la empresa minera.
Un día el dueño de la obra dirigiéndose a Francio le pregunta si quería recuperar
su bicicleta, a lo que el chico asintió algo incrédulo: -“Bueno si me la quieren dar y
no ha de costarme mucho dinero, pues apenas tengo nada con que pagarla…”Al día siguiente
Don José Esparza le entrega un escrito en sobre cerrado para que, aquella misma
tarde, lo llevara a sus antiguos jefes de la mina; cosa que hizo Francisco entregándolo
en propia mano a uno de los dueños, el cual tras leer el contenido y sin vacilar y en tono
de mal genio, dijo como única respuesta: –“Dile a este señor, que he dicho yo que aquí
no tienes que venir mas, pues no quiero veros a ninguno de los dos”. Finalmente le devuelve
el escrito y lo echa fuera de la oficina
Al siguiente día estando en su trabajo el oficial con el que trabajaba se interesa
por el tema preguntando como le habían ido las cosas en relaciona a la carta y la empresa
minera. Francisco le cuenta lo sucedido y la negativa que había recibido como respuesta.
Cuando el Sr. Esparza, como de costumbre pasa por la obra a revisar los
trabajos, el chico no quería verlo ni contarle nada pues le daba apuro de referir el desagradable
desenlace; pero finalmente ante la insistencia de aquel, tuvo que narrar lo sucedido.
Entonces aquel abogado se traslada a La Unión y se presenta en la empresa minera.
Francisco desconoce en que términos transcurriría aquella reunión; pero lo cierto
y fijo es, que al día siguiente aquel hombre bueno que salio en su ayuda, le dijo: -
“Cuando salgas del trabajo vete a La Unión a recoger la bicicleta”. Esa misma tarde en
el coche de línea se presenta en la empresa minera, y seguidamente lo llevaron donde
aquella estaba guardada, encontrándola en el mismo lugar que la había dejado.

 

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Antigua bicicleta, similar a la que tuvo en la mina, que ha sido restaurada
por Francisco.

 

Cuando la tenia en sus manos para llevársela escucho la voz amenazante del oficinista
(uno de esos “pelotas serviles” que con tal de ganarse los favores del jefe se
comportan mucho peor que aquellos), el cual le dijo: -“Que sepas que te la hemos dado
porque queremos”…Francisco no hizo ningún caso y sacándola a la calle procedió a dar
viento a las ruedas y montado en ella marcha todo feliz para su domicilio
Narra que durante el trayecto, aun a pesar de ir montado en ella no se lo creía,
y no paraba de dar gracias a Dios, pues nadie como él sabia lo que llevaba padecido con
tanta caminata.Al día siguiente, como de costumbre, a las ocho de la mañana se presento
al trabajo montado en su bici más contento que nunca.
Tiempo después y como nada puede permanecer oculto, se entera que la cosa
para recuperar la bicicleta no había sido tarea fácil, pues el abogado tuvo que emplearse
a fondo presionado a uno de los dueños de la empresa minera, amenazándole sobre las
consecuencias en relación al acuerdo ilegal que habían hecho a unos menores de edad,
así como otros asuntos nada claros; por lo que aquel, en vista de aquellos razonamientos
y para evitar algún pleito no deseado, tuvo que ceder y devolver la bicicleta.

 

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Francisco desde aquel momento tuvo que continuar pagando lo que faltaba
para el pago de (750 pesetas), según el abusivo precio estipulado por la empresa minera,
las cuales fue abonando en diferentes etapas. Como claramente se puede ver, lo
sucedido con la recuperación de su bicicleta fue algo excepcional

 

Nombramiento como mandadero en la empresa Carvajal y
Torres

 

Un día que Don José Carvajal, dueño principal de la empresa, pasaba a supervisar
las obras montado en su coche con chofer (cosa que hacia a diario), se dirige a
Francisco, que estaba cargando una camioneta, y llamándolo le pregunta – ¿De donde
eres muchacho?”, a lo que él respondió que era de Roche. Seguidamente el Sr. Carvajal
le indica que cuando acabara su jornada se pasara por las oficinas de la compañía,
A la tarde y montado en su bicicleta se dirigió a dichas oficinas situadas en la
Alameda de San Antón, presentándose ante D. José, que tras pedirle se sentara frente a
él, seguidamente le dijo: -“Te he hecho venir para nombrarte
obras
de ti.Así que a funcionar”. Tras dar las gracias abandona el lugar todo perplejo. El
encargado general de las obras era conocido por “Carmelo el Honrado”
Desde aquel momento su cometido profesional consistía en ir a los almacenes
ferreterías y tiendas a comprar todo cuanto hacia falta, siempre en contacto directo con
los encargados (de los que recuerda al maestro Paulino, a “Rabogato”, “Penchin”, Tomas
hijo de “Carmelo El Honrado” y otros), así como al aparejador Sr. Hábias, que era el que
dirigía y administraba todo.
Este trabajo le permitió relacionarse bastante y conocer muy bien la ciudad de
Cartagena. Desde entonces sus condiciones, en cuanto a dureza y a tratamiento mejoran,
siendo respetado por jefes, oficinistas, encargados, etc. Había también un listero
(el Sr. Calluelas) que recorría las obras pasando lista del personal. Este hombre también
ascendió a un puesto en las oficinas.
Con la Empresa Carvajal trabajo muy a gusto porque nadie se metía con él. A
los dos años se despide porque necesitaba ganar más dinero, y se coloca en la Refinería
de Escombreras con una contrata de pintores de una empresa cartagenera. En aquel
tiempo en el complejo petroquímico se estaba construyendo la unidad “Dos Fase Dos”,
en la que permaneció algo más de tres meses hasta que termino la faena.

 

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XIV - Vuelta a las faenas agrícolas y
trabajos de albañilería

 

Como había que continuar buscándose la vida regresa nuevamente a las faenas
del campo. En esta ocasión lo hizo en la “FincaAndrés Guisanda”, situada en lugar próximo
al antiguo campo de aviación que antaño hubo en la zona de laAparecida.Aquella
finca era propiedad deAndrés Guisanda, hombre viudo que en ella vivía en compañía
de un hijo, una hija y una cuñada soltera llamada Manolita.
Francisco fue destinado como mozo agricultor, y en ella realiza multitud de
trabajos: guardaba ganado, cavaba pimientos, arrancaba las copas a las matas de algodón,
trillaba, recolectaba los productos allí sembrados. etc., haciendo de todo un poco.
En este trabajo permaneció unos nueve meses.
El siguiente empleo lo consigue como peón de albañil en la empresa de “Tito
Murcia”, que estaba construyendo dos casas de campo, unas cuadras y distintos almacenes
en la finca propiedad del doctor Don. Isidoro Raz. Aquella estaba situada en el
paraje Los López a la orilla de la carretera desde Roche al Pasico de la Aparecida
El patrono Tito Murcia y su padre Pepe Murcia, ambos muy buenas personas,
por lo que todos los trabajadores a su servicio se sentían muy a gusto.Añade, que también
en aquel trabajo logra empleo su amigo Pepe mediante una recomendación que
Francio hizo. Desde entonces ambos compañeros se desplazaban juntos en bicicleta
hasta la finca de D. Isidoro Raz, de la que Francisco recuerda el nombre de los que en
aquel tiempo trabajaban: José “Chirrete”, “El Paldete”, Herminio, José Victoria, “Paco
de La BH”, “Manolo de Los Perros”, “El tío Tano”, Soto, “El tío Perico”, “Pedro El
Rizao”, “Paco El Americano”, Benito, Ángel Trinitario, “El Viejo Mu”, José Esparza,
Pepe Egea y Francisco Jodar (nuestro personaje) y algunos otros que no recuerda
Francisco estuvo ayudando a José “El Chirrete”, un maestro albañil procedente
de Los Alcázares. Esto sucedió por la Pascua de 1959, fecha que recuerda bien porque
en el sorteo de Navidad le toco la lotería a un hombre de Los Alcázares conocido por
“El Calpo”.
Como en aquel tiempo el agua del Taibilla no llegaba a San Félix ni a otras muchas
poblaciones, Francisco era designado por su jefe para que con una bicicleta dotada
de motor (unMosquito) de la que él era propietario, se acercara hasta el paraje de Torre
Ciega y llenara una garrafa de 16 litros para beber los obreros, dando un viaje cada día.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Francisco y compañeros de trabajo Fulgencio Ardid, Eugenio Villacivil
y José García 1965
Bicicleta con motor Mosquito restaurada por Francisco

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Esa bicicleta con motorMosquito, que actualmente conserva en su colección, la
adquirió a “Manolo el de Los Perros”, compañero de trabajo en los Alcázares, a cambio
de una bicicleta y 700 pesetas. El ciclomotor “Mosquito” lo formaba una bicicleta
cadete BH de 650 centímetros de altura a la que se acopla un motor de gasolina dotado
de un rodillo de hierro que daba vueltas presionando la rueda trasera junto al eje pedalier.
Aquel motor era de 50 centímetros cúbicos y tenia fuerza suficiente para subir
cuestas. El inconveniente principal era que desgastaba muchas cubiertas, especialmente
en la rueda sobre la que rozaba el rodillo impulsor.
Las bicicletas a las que se acoplaban este tipo de motor tenían que ser reforzadas
(ruedas mas grandes y con gruesos radios, y algunas reformas en el cuadro, etc.) El
motor podía desacoplarse mediante una palanca cercana a los pedales, los cuales también
podían utilizarse funcionado como si de una bicicleta normal se tratara,

 

Parada a comer y paseo por la playa de Islas Menores, de Francisco, Patricio, Paco
“El Listones”, “Juanitero”, “El Zagal”, Jacinto y “Diego El Vives”.

 

Aunque todos los trabajadores en aquella obra eran de distintos pueblos, más
que compañeros de trabajo y amigos parecían hermanos, de tal forma que cuando se
celebraban fiestas populares en algún pueblo cercano, acudían en pandilla y se tomaban
sus cubatas, paseando con las chicas por la verbena…

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Un alto para la merienda-cena en las Fiestas del Garbanzal. Francisco y sus amigos
Francisco Pérez Martínez y Esteban tapicero de Roche. 1960
Francisco y José García Egea, amigos inseparables en el trabajo y la fiesta.
En el Bar Pedrin, Cartagena 1961

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Un sitio al que los mozos venia con cierta frecuencia era La Unión en donde visitaban
el Bar “ElAnchurón”, donde degustaban su buen “vino del 11” y los ricos “minchirones”
(gajos de habas secas “arremojas” y hervidas con alguna patata entera sin
pelar y con bastantes ñoras con su “miajica”), así como el conejo frito con tomate; también
en Cartagena les gustaba mucho ir al Rincón de Pepe regido por Pedrin.Aquel bar
estaba detrás delAyuntamiento y tomaban patatas fritas y huevo. Por dos platos de patas
fritas con un huevo, medio porrón de vino y dos pequeños panecillos, les costaba 7 pesetas
en total.

 

Francisco Jodar, Esteba el tapicero de Roche, José García, Francisco Bastidas,
Francisco Pérez y “El Finini”. Fiestas del Garbanzal 1960.

 

Aquella obra termina, y aunque algunos trabajadores continuaron en la buena
empresa, Francisco se marcha de ella tras haber permanecido 14 meses, pues habían
conseguido un nuevo empleo de albañil en La Refinería, en esta ocasión con categoría
de peón especialista; empleo que le facilito Pepe García, hombre del Algar que ejercía
como el jefe que construía un grupo de viviendas en aquel Poblado, destinadas a obreros
de Fertilizantes,

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

XV - Trabajos en el Poblado del Valle de
Escombreras.

 

El Poblado del Valle de Escombreras hacia tiempo que estaba construido y habitado,
contando con artístico templo para el culto, economato, cine, casino, pistas de
tenis y campo de fútbol, centro medico, farmacia, estanco, salón social y horno de pan,
así como otros servicios etc. Aquel poblado tendría unas 800 viviendas, Años después
se amplia a la Calle Guadalote y Calle Turia, estos últimos para obreros de Fertilizantes
también conocidos como obreros de Los Parales. Estando Francisco trabajando en
aquellas obras debieron construirse más de 250 viviendas
En esta obra el joven aprendió bastante más el oficio de albañil y da un salto
grande en lo profesional trabajando como oficial. Allí permaneció hasta febrero de
1963, que tuvo marcharse para hacer “La Mili”.

 

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XVI - Servicio militar.

 

En febrero de 1963 se incorpora a filas y hace el periodo de instrucción en el
Campamento Álvarez de Soto Mayor, Viatór, Almería, en donde permaneció durante
tres meses y seguidamente fue enviado al Regimiento de Infantería Melilla Nº 52, 5º
Compañía de Armas Pesadas, Batallón de Fusiles en Melilla. En donde cuenta lo pasó
regularmente, pues hacia mucha instrucción, muchas guardias y la comida, así, asi (ni
mucha ni poca),

 

Desfile de tropas donde Francisco va en la banda de música

 

Mientras tanto la madre continuaba subsistiendo lavando por las pilas en ciertas
casas del campo y de Roche, y la hermana hacia de niñera en la casa de Florentina
y Miguel “El Herrero”.
Cuenta que en cierta ocasión recibió carta de su madre escrita por una vecina,
en la que le decía que dentro del sobre iban 50 pesetas; pero el dinero no estaba porque
algún mal nacido lo habría sacado Francisco al valorar el esfuerzo de la madre para
poder hacerle el envió y aquel no había llegado a su destino le hizo llorar amargamente.
La carta la recibió mientras él estaba haciendo guardia en un polvorín llamado
“Horcas Coloradas”, sito en Cabrerizas Altas, Melilla,

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

En aquel polvorín se guardaba gran cantidad de munición de todas las tropas
del lugar. Había mucho control. El recinto estaba muy bien protegido y daba al mar por
el este, dando la sensación de ser una fortaleza. Nadie podía acercarse a cierta distancia.
En cierta ocasión un moro montado en un burro que había traspasado la distancia
de prohibición sin hacer caso a un cartel indicativo para no entrar en la zona, fue abatido
de un tiro. Los guardianes del polvorín podían disparar sin piedad porque Melilla
era muy peligrosa. Hacia poco que un soldado español había sido descuartizado y tirado
al mar por los moros. Cuando los soldados hacia patrulla de vigilancia por las calles, tenían
orden de que si alguien se metía con la Patria sacaran el machete y se defendieran
con todas armas que disponían

 

Francisco Jodar, periodo instrucción militar Campamento
Álvarez de Soto Mayor, Viator, Almeria

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Francisco formaba parte de un reten, cuyos soldados iban armados con machete
y fusil ametrallador de asalto CETME (reglamentario en el Ejercito Español desde 1957
a 1999), el cabo de patrulla armado con un subfusil y los suboficiales y oficiales con
pistola. Todos con las armas cargadas y dispuestas, hacían rondas por las calles y visitaban
los cines y locales
De aquel periodo militar Francisco conserva fotos y recuerda el nombre de algunos
de sus compañeros: José Luís Montes Montes, Alejo Merino Cantarero. Ramón
Lidon Zapata, Enrique GimenezAmoros, José Hernández Puga, JacintoMartínMartin,
y así un sinfín de nombres mas

 

Francisco y compañeros reclutas en periodo instrucción militar, Campamento Álvarez
de Soto Mayor, Viator, Almeria

 

Finalmente es licenciado y el día 16 de mayo de 1964 en el Puerto deMelilla embarca
para Almería, desde donde partió a Cartagena al lugar donde se encontraban su
madre y hermana, encontrándolas en la misma cueva donde las había dejado. Aquellas
habían cumplido fielmente la recomendación que Francisco les hizo al incorporarse
a filas, de que no se movieran de aquel lugar pasara lo que pasara, y así lo hicieron.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

En este punto, Francisco no comprende como las autoridades de la época, a pesar
de que había alegado ser hijo de viuda y que tenía a su cargo madre y una hermana de
once años, aquellas alegaciones no fueran tenidas en cuenta por nadie, siendo reclutado
dejando aquellas totalmente desamparadas.
Además se había dado la circunstancia, por la que durante todo el tiempo de
mili solo en una ocasión disfruto de un permiso de 30 días en abril de 1964, aunque en
la practica no se disfrutaron íntegramente, debido unos retrasos del barco por un temporal
enMálaga, donde durante siete días tuvieron que esperar en un cuartel, por lo que
solamente pudo estar diecisiete días junto a su familia

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

XVII Vuelta al trabajo en
la construcción.

 

Al dia siguiente de llegar de permiso a su cueva y reencontrarse con su familia,
Paco encuentra trabajo en una obra en lugar cercano a la Sociedad de SocorrosMutuos
La Humanitaria, en Roche, donde se construían cinco viviendas subvencionadas de
protección oficial; obra que estaba llevando a cabo el promotor-constructor “José El
Pacá” que era de La Palma. Durante 17 días Francisco trabaja sin descanso echando
yeso con un compañero llamado Bernardo, pudiendo ahorrar 5000 pesetas, de las que
parte de ellas las deja a su familia para su subsistencia y el resto para el viaje.
Lo mismo le ocurrió cuando llega licenciado, que a los dos días de venir a
Roche ya estaba trabajando en la construcción de un edificio de seis viviendas que en
la CalleMayor de La Unión estaba haciendo Don Felipe Guillen. En este trabajo estuvo
durante 15 meses, añadiendo que de Don Felipe Guillen nunca tuvo queja, pues era muy
buena persona y mejor patrono; pero no sucedía lo mismo con el encargado de aquella
obra, que le había tomado algo de manía, siendo esa la causa de pedir la cuenta y marcharse
de allí

 

Franciso con José Balsalobre y Servando Mateo
Edificio de D. Felipe Guillen, Calle Mayor, La Unión 1965

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Francisco y amigo José García, con su moto MW Augusta, Roche 1965

 

Durante este tiempo Francisco había trabajado muy duro y pudo adquirir una
moto marca MWcon la que poder ir al trabajo. A tal fin hizo en efectivo la cantidad de
8000 pesetas como entrada, y firmar 24 letras de 1.245. Con ella podía trasladarse donde
le saliera trabajo sin importarle la distancia,
Francisco no era persona que se hiciera viejo en la empresa, pues como tenia
medio de transporte propio cuando se enteraba que en otra obra pagaban mas, pedía la
cuenta con una semana de antelación y a ella se marchaba. Dado que no era ningún gandul
y el cese en la empresa lo hacia por que iba a ganar mas, siempre dejaba las puertas
abiertas para su posible vuelta.
Si por cualquier causa se quedaba parado pronto lograba uno nuevo, con solo
recorrer diversas obras buscándolo, Uno de ellos fue al servicio de la empresa cartagenera
Cano y Benito

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

XVIII - Vida amorosa

 

Era joven y en durante un periodo que Francisco trabajaba en la agricultura,
comenzó a salir con una chica, de nombre Maruja (no tenia madre) que vivía en Los
Salazares (un caserío de varias viviendas sito en el paraje de La Palma), y aunque era
huérfana de madre, su padre, de nombre Rosendo, en aquel lugar tenía unas tierras en
las que la muchacha iba a recoger algodón etc. Francisco inicia un noviazgo con ella.
Pero sucedió que en cierta ocasión que fue a visitarla a su domicilio, los mozos del pueblo
lo recibieron a pedrada limpia, salvándose de un grave percance gracias a que una
vecina apodada “La Joselitas” y madre de una amiga de la novia, lo introdujo y refugia
en su casa.
La rivalidad o celo de aquellos jóvenes para que ningún forastero conquistara a
las chicas del pueblo se fue agravando, y Francisco al no poder visitarla desistió de su
noviazgo, y ambos jóvenes de común acuerdo, rompieron las relaciones quedando como
amigos tras devolverse regalos y fotos.
Mas tarde contando unos 18 años
de edad conoce a una muchacha de
15 años de edad de nombre Paquita,
que trabajaba como chica de servicio
en una vivienda del Poblado de
Refinería, con la que sale durante
las Fiestas Populares del Poblado
El joven, como era costumbre, al
poco tiempo de salir con la muchacha
hace una visita al poblado de El
Gorguel donde aquella vivía, presentándose
al padre de ella al que
cuenta la relación que venia manteniendo
con su hija. El Sr. Juan,
obrero de Refinería, hombre bondadoso
y muy educado, en forma
solemne le dijo: -“Muchacho, si la
intención es buena, por mi no hay
inconveniente alguno”.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Comisión que prepara las Fiestas del Poblado de
la Refinería de Escombreras.

 

Desde aquel momento fueron muchos los días que Francisco montado en una bicicleta
dotada con motor “Mosquito” de poca cilindrada, visita a la chica en El Gorguel,
y ambos jóvenes acompañados por una hermanita (“la carabina” pues no estaba
bien visto que las parejas pasearan solas) de unos siete años de edad de nombre Maria,
pasean por aquel poblado minero.
Del gorguel, recuerda que en el lugar existían varias minas trabajando tales
como: “El Arresto”, El lavadero de mina “Regente” dotado de un cable aéreo para el
transporte de minerales desde la mina en el Concilio y otras muchas, observadse un gran
movimiento de personal y minerales. Uno de los recorridos mas habituales de la pareja
era salir de las viviendas del caserío y andar hasta la zona de la mina “El Arresto”, situada
en zona de la rambla del Avenque, desde la que, en la lejanía se podía divisar la
playa del Gorguel.

 

Lavadero Abenque en mina El Arresto, El Gorguel

 

A los siete meses de relaciones cuando todo parecía ir bien y Francisco estaba
mas colado (enamorado) de la muchacha, aquella le anuncia que no fuera mas dejando
rotas las relaciones. Francisco durante varias veces trata que la muchacha siguiera viéndolo;
pero aquella se mantuvo fuerte en su posición
Tiempo después Francisco supo que el motivo que habían llevado a chica romper
el noviazgo fue debido a que alguien le dijo residía en las cuevas de Roche. La realidad
era que tampoco la mucha y su familia vivían en un palacio, pues la casa era de
reducidas dimensiones y muy vieja; pero ser “cuevero”, debió la chica considerarlo
algo degradante

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Noviazgo definitivo y boda

 

Tiempo después Francisco con 19 años de edad y estando trabajando con Juan
Murcia, vino a las Fiestas de La Unión paseando por su calle Mayor donde conoce a la
que, pasado el tiempo, seria su esposa, Isabel Salinas Ventura que vivía en La Calle
Boch (Calle Los Pinochos) de El Algar. Esta era hija de Gines Salinas procedente de
San Pedro del Pinatar (un minero que ya había fallecido a la edad de 45 años por silicosis)
y la madre de nombreManuela Ventura que había nacido en Andalucía por lo que
era mas conocida por “Manuela La Andaluza”, El matrimonio de ss padres tuvo cuatro
hijos (tres hembras y un varón) de la que Isabel era la segunda.

 

Gines y Manuela con sus hijas Josefa e Isabel Salinas Ventura. El Algar

 

A la muerte del marido Manuela y sus hijos (tres algo mayorcito y una niña de
cuatro años), quedan muy desprotegidos económicamente, pues solo le dejaron una pequeña
pensión, por lo que era necesario que se ayudara haciendo guiíta (soga) de albaldín;
por lo que las dos hijas mayores trabajaban sirviendo para señoriítos del pueblo
y el hijo ayudaba a un hierbero vendiendo manojos de alfalfa por la calle.
Isabel estuvo sirviendo en la Bodega de “Maruja La Tarina”, sita en la Calle
Campo Amor, y más tarde se coloca con los señores de la farmacia de El Algar en la
Calle Castelar, ejerciendo el marido de farmacéutico y la esposa como maestra de escuela

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Los esposos Gines y Manuela con sus hijos: Josefa, Isabel, Gines y
Rosa Maria Salinas Ventura

 

El noviazgo duro cinco años y medio (incluido el periodo militar), y contraen
matrimonio el día 23 de Julio de 1967 en la Parroquia de El Algar, oficiada por el cura
párroco Don Nicolás. Los jóvenes esposos se instalan a vivir en régimen de alquiler en
una vivienda sita en la Calle El Correo, en el paraje Lomas del Algar. La vivienda era
propiedad de Narcisa Espin, mujer de de buena posición casada con Mariano, que no
tenia hijos, pero si unos 20 gatos, la cual fijo un alquiler de 70 pesetas al mes.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Boda de Francisco Jodar Liarte e Isabel Salinas Ventura el 23 de julio de1967

 

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La pareja solo tuvo un único hijo, pues dada la dura experiencia sufrida por
Francisco consideraba que para venir al mundo a pasar calamidades, con uno solo para
saber lo que es un hijo era suficiente.

 

Francisco José Jodar Salinas nacido el 23 de Julio de 1968,
pasea con su perrita Linda.

 

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XIX - Trabajador autónomo y
contratista de obras

 

Afin de conseguir una vivienda en propiedad Francisco se hace contratista como
trabajador autónomo ayudado por José García Egea, Fulgencio Ardid y Eugenio Villacivil,
y entran como destajistas al servicio de Bernardo Guzmán, un promotor de viviendas
que en aquel tiempo estaba construyendo un grupo de casas en Islas Menores.
En esa obra permanecieron durante todo el invierno, que fue muy frío y cayó una gran
granizada en Islas Menores, tan importante, que no podían salir a la calle pues el granizo
caído alcanzó una altura de 40 centímetros.
Un dia el encargado le comunica a Francisco que fuera buscando otro lugar
donde trabajar pues aquella obra estaba a su culminación. Francisco tuvo que decírselo
a sus trabajadores, y dado que en aquella fecha el trabajo escaseaba tuvo que despedirlos.
Más tarde consigue un empleo para el solo, en un grupo de 60 viviendas que en
La Unión estaban siendo construidas por la empresa RACEN, para trabajadores de la
Refinería de Petróleos de Escombreras. El encargado de la obra era un hombre de Cartagena
conocido por Salvador “El Mayorajo”. En este lugar permaneció durante un
año.

 

Jefe de obras. Comienza a prosperar

 

Sucedió que una mañana apareció por el lugarAntonio García Egea que era hermano
de su amigo Pepe, el cual trabajaba de albañil ocho viviendas y bajos comerciales
que Antonio Díaz estaba construyendo en la Calle Eme, Barriada Cuatro Santos en
Cartagena, y le dijo que en la obra buscaban personal, Francisco se presenta en el lugar
y es contratado como jefe de obra. En aquel tiempo el edificio estaba en estructura, y se
juntaron nueve hombres. Aquello tuvo una duración de 18 meses por dificultades financieras
del promotor
A los seis mese de haber contraído matrimonio ya pudo comprar su primera vivienda
para restaurar, sita en la Calle Rodríguez Carrecido del pueblo de ElAlgar. Era
una casa ruinosa sobre un solar de 55 m2, con dos dormitorios, una entrada pequeña, cocina
y cuarto de aseo, así como un mini patio, a la que dedicó muchas horas de trabajo

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

durante un año para dejarla medio habitable. Primeramente arregla el dormitorio, puso
agua y luz, algún pequeño arreglo y se metió en ella a fin de salir de la casa de alquiler.
Después viviendo en ella continúo la rehabilitación. En esa casa es donde nace su único
hijo

 

Mari Carmen Jodar Liarte en C/ Rodríguez Carrecido, El Algar, la cual lleva el
vestido que iba a utilizar en una función de Teatro en Roche 1968

 

Poco después había prosperado algo y había adquirido de segunda mano un
SEAT 600, y tras ponerse de acuerdo con Juan, un peón de albañil que hiciera de ayudante,
se dedican a la realización de chapuzas de albañilería por Cartagena y su comarca.
La cosa fue bien y acabo contratando dos operarios más, con los que se dedican
a construir viviendas. En esta actividad permaneció durante varios años, hasta que
en diciembre de 1971y la terminación de un almacén frigorífico que se hizo paraAntonio
Bolea en la Carretera de la Unión a Cartagena en las inmediaciones de la Ermita del
Ferriol. Entonces Francisco y Juan su peón, se colocan al servicio de la empresa “Proalsa”
(PromotoraActuales Levantina S.A), unos empresarios cubanos llamados Joaquín

 

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Sebares y Saúl Cruz, que en La Alameda de SanAntón hicieron el edificios “Yateras”
sito en la Calle Francisco de Borja, Cartagena y el edificio Caribe en la alameda de San
Antón, Los arquitectos eran Joaquín Sebares y Saúl Cruz, El capataz le llamaban Paco
que era de Gijón, mas conocido por “Francisco Melón”,

 

Isabel Salinas e hijo Francisco José Jodar en el coche familiar su
Coche SEAT 600, año 1970

 

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SEAT 600, de Francisco Jodar en puerta de su vivienda, C/ Rodríguez Carecido
El Algar, 1970

 

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XX- Accidente, inutilidad y nuevas
profesiones

 

Al poco tiempo de trabajar en aquella obra como oficial de 1ª, el capataz fue
trasladado a su tierra y Francisco queda ocupando su puesto. En aquel lugar además del
edificio “Yateras” se hizo también otro denominado “Caribe”, este último de 17 plantas,
bajo y sótano. Cuando este último edificio estaba casi a su terminación, a las 16
horas del día 10 de marzo de 1975 Francisco sufre un grave accidente
Aunque Francisco estaba totalmente legalizado en aquella empresa, la compañía
aseguradora de accidentes de trabajo “Mutua Memi de Linares”, tras haber permanecer
durante 14 meses en baja laboral pasar por un Tribunal Medico. Francisco
contaba treinta y tres años de edad, y gracias que fue asesorado por un abogado particular,
consigue ser clasificado por inutilidad total para su profesión habitual, mediante
la certificación de perdida del 25% de movilidad, dejándole una pensión de 6700 pesetas
mensuales para él esposa e hijo menor. Francisco manifestó su desacuerdo aludiendo
que sus secuelas eran mucho mayores, pero finalmente aquello fue lo máximo que pudo
conseguir

 

Ejerce como taxista y transportista

 

A fin de subsistir, Francisco adquiere un taxi para el transporte público de viajeros
en el pueblo delAlgar. Se había quedado en muy mala situación económica pues
la pensión de invalidez era muy reducida y con ella no tenía para la familia.
No había pasado una semana cuando se percata que ser taxista en el Algar era
arto ruinoso. El pueblo tenia una única parada de taxis situada en la Plaza del Hondo
frente al Bar Deportivo, siendo seis los taxistas que en ella esperaban pasajeros. Dado
que los demás eran más antiguos y conocidos, normalmente eran los primeros en ser solicitados.
Como viera que la cosa era grave consigue que un taxista de Cartagena lo llamara
en aquellas ocasiones que el no pudiera hacer algún servicio. Desde entonces participa
con las funerarias dando servicio con su taxis para familiares de fallecidos, pues
el contrato de defunción llevaba incluido el acompañamiento de dos taxis. De aquellos
servicios daba unos tres a la semana percibiendo 700 pesetas por cada uno.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

En el pueblo el taxi se usaba solo en caso de urgencias, tales como llevar enfermos
y parturientas al hospital y otro tipo de emergencias; también daba servicio al medico
local Doctor. Don José Hernández Tirado en sus salidas a visitar a enfermos, que
si eran dentro de la localidad eran abonadas por el galeno; pero si se hacían en el extrarradio
aquel decía que tenía que cobrar el servicio a la familia del enfermo a visitar.
Añade que en invierno estando en la parada se produjeron grandes lluvias que
inundaban la Plaza del Hondo de El Algar, y en el taxi hizo, sin cobrar, muchos traslados
de una a otra punta de aquella plaza con algunos vecinos, dado que el agua llegaba
a unos 40 centímetros de altura.

 

Zona parada de Taxis en Plaza del Hondon. El Algar

 

Servicio de compresor para obras.

 

Al objeto de conseguir algunos ingresos extras, adquiere de segunda mano un
compresor dotado con dos martillos picones, el cual lo destina al uso publico en obras
menores de los vecinos que lo solicitara, En aquel tiempo El Algar carecía de alcantarillado
y los pozos ciegos de los retretes había que romper el suelo para limpiar las tu-

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

berías desde cocina y aseo al pozo ciego cuando aquellas se atrancaba; también en ocasiones
era solicitado en distintas obras de demolición. Aquello le fue rentable; aunque
solo tuvo la duración precisa hasta que el alcantarillado en el pueblo se generaliza,

 

Servicio de taxista en La Manga.

 

Tiempo después el Ayuntamiento de Cartagena a fin de ayudar a paliar en algo
lo mal que estaban los taxistas de las pedanías por falta de ocupantes, autoriza que todos
ellos puedan prestar servicio de taxis en toda la Manga del Mar Menor. Siendo las paradas
mas usuales la del Hotel Galua, Hotel EntreMares y Hotel Cavanna; también otra
parada en la zona del Casino.
Desde aquel momento fueron muchos los taxistas que esperaban clientes a las
puertas de los Hoteles de LaManga, donde especialmente en verano, había bastante trabajo
para todos; tanto era así, que se llevaba comida para todo el dia, permaneciendo las
24 horas en la parada mal durmiendo en el coche a espera de clientes. Era normal hacer
viajes largos, siendo muy corrientes ir de La Manga a Madrid. Él como disponía de
coche nuevo era muy solicitada para esos servicios.
En cierta ocasión hizo un viaje trasladando a una señora desde La Manga al
Aeropuerto de San Javier a fin de tomar un vuelo a Bilbao, Como no había vuelo a tal
capital, contrata con Francisco y este acepta, para la que trasladara a Bilbao, pues quería
llegar urgente por fallecimiento de su madre.
El trabajo de taxista se hace bastante peligroso, como demuestra el hecho que
en dos ocasiones durante la madrugada, mientras dormitaba en su coche esperando algún
servicio, unos ladrones trataron de forzar su puerta para robarle; cosa que resolvió dado
que cerraba las puertas por dentro, y pudo arrancar y salir con el coche arrastrado al delincuente
asido a la puerta hasta que aquel se soltó.
En otra ocasión hizo un servicio a Torremolinos (Málaga) para llevar una señora
y dos hijos pequeños a los que dejo en la puerta del Hotel Don Pepe, recibiendo
por el servicio la cantidad de 28.000 pesetas. Ya iniciado el regreso comprueba que,
desde aquel momento, un vehiculo lo va siguiendo a corta distancia, por lo que considera
que aquellos querían asaltarlo. En una zona de servicio hizo una parada sin bajarse
y lo mismo hicieron los ocupantes de aquel vehiculo perseguidor, pudiendo comprobar
que en su interior iban tres hombres de color bastante corpulentos. Francisco aguarda a
ver que pasaba, y aprovechando que uno de ellos sale dirección al bar, arrancar y emprender
veloz camino. No había pasado mucho tiempo cuando observa que aquel vehi-

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

culo volvía a seguirle, por lo que su preocupación iba creciendo mas y mas a cada kilómetro.
Cuando ya estaba amaneciendo se tranquiliza algo y, a la altura de Lorca, logra
despistarlos. Finalmente con el susto en el cuerpo llega a su vivienda…

 

El Hotel Galua, La Manga del Mar Menor 1969

 

Hubo otros servicios relacionados a transportar personas a lugares lejanos, tal
como le paso un dia en La Ribera, donde unas personas de la etnia gitana (madre e
hijo) bien vestidos llegados en otro taxis, comprueban que no había vuelo a Barcelona
donde necesitaban estar lo mas urgente posible, El taxista que los había llevado al aeropuerto
no quiso hacer el servicio, y Francisco, con cierto recelo, acuerda hacerlo por
precio de 32.000 pesetas. Seguidamente parten hacia la ciudad catalana.
Muy poco tiempo había transcurrido cuando el hijo, de unos 27 años de edad,
se sube el pantalón de una pierna y de entre el calcetín saca un gran fajo de billetes,
abonando a Francisco el importe acordado, al que añadió una propia de 3000 pesetas,
lo que hizo un total de 35.000. Aquellas personas valoraron la acción de Francisco en
contraposición a la del anterior taxista que rehusó el servicio, posiblemente por desconfiar
de aquellos pasajeros por ser de raza gitana

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Cosa similar le pasó en cierta ocasión, que un gitano de la familia “Los Sapos”,
fue rehusado por otros taxistas de que viajara en su taxis hasta Cieza. Francisco si lo
hizo, y aquel le paga el importe integro pactado, y seguidamente le comenta que había
tomado nota de los otros taxistas que no lo quisieron llevar…
Al año amplio el negocio mediante la adquisición de un pequeño camión marca
SAVAPEGASO 114, de 3500 kilos tara-carga. El vehiculo se lo adquirió a su hermano
JuanAntonio, el cual había prosperado y se había hecho feriante de atracciones, por lo
que había podido comprar otro de mayor tonelaje. La camioneta es destina al servicio
publico, alternándola con el taxi.

 

Carné municipal de Taxis, 1975

 

Sobre 1985 deja la actividad de taxista y se dedica plenamente a trabajos con
pala y camión. El taxis primitivo que era un SEAT 1500, había sido sustituido por un
vehiculo nuevo marca SEAT modelo 132. La licencia de Taxis la cedió a un hombre de
El Llano conocido por “El tío Nino”, padre de ocho hijos a los que cinco de ellos ya
les habían concedido licencia de taxis en distintas poblaciones. Esta licencia de Francisco
iba a ser para su hijo Jesús, El coche SEAT 132 dotado con motor Mercedes de
gas-oil, se lo queda Francisco como vehiculo particular, manteniéndolo muchos años y
al que le hizo 850.000 km.

 

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Cuando su hijo cumple 17 adquiere un camión de mayores prestaciones y marca
Pegaso Comed de 14.000 Kg. entre tara y carga. Era un vehiculo usado matricula MU
0028-J, y con el se dedica a trabajar de lleno donde le salía, dándole igual cargar lo que
fuera con tal de no estar parado.
Recuerda que transportaba mercarías agrícolas a diversos mercados tales como:
Agrimesa en San Javier; Merca Dolores en Dolores de Pacheco, Altamira en el pueblo
del Mirador de San Pedro del Pinatar; Mercado de San Bartolomé en Orihuela; unos
grandes almacenes de Almoradi, a todos los cuales llevaba productos tales como: alcachofas,
pimientos, habas, sandias, melones, etc.; también procuraba conseguir algún
reporte, especialmente dando servicios con su camión en las localidades que descargaba
productos, ofreciéndose a los comerciantes que los adquirían; todo menos estar parado
El recogía la mercancía que sus clientes mayoristas habían adquirido por los
campos de Cartagena (La aparecida, La Palma, El Algar, Miranda, La Aljorra, Fuente
Álamo etc.,) donde se crían muchas y buenas hortalizas. Los compradores llegan por la
mañana y comienza la típica subasta de mayor a menor similar a las que se hace con el
pescado en lonja, y a partir de ahí se inicia su distribución.
Al cumplir el hijo la edad de 18 años y como este no quiso continuar estudiando
una carrera, aquel se alista como voluntario en la Academia Militar del Aire de San Javier,
en donde hizo el periodo militar, a cuyo término Francisco adquiere una pala cargadora
con la que el hijo se dedica a trabajar por las obras
Padre e hijo trabajando al unísono, uno con la pala y el otro con el camión Pegaso,
forman un equipo, sustituyendo la verdura en lonja por piedras, arenas, escombro,
etc., en faenas de construcción. De esa forma todo lo que ambos ganaban, después
de pagar gastos, era para la familia. El negocio fue creciendo y pasado un tiempo llegaron
a comprar dos camiones y una pala retroexcavadora. Eran dos para trabajar y disponían
de cuatro vehículos.
En 1975 Francisco por precio de 100.000 pesetas había adquirido un solar de
200 m2, a Doña Virginia Pérez Palmas situado al norte del TeatroApolo delAlgar; seguidamente
hace un proyecto y consigue licencia para construir una vivienda unifamiliar
con semisótano incorporado y con un total de 130 metros cubiertos y una zona
jardín con garaje. Esta nueva vivienda fue hecha por la familia y otros albañiles a ratos,
dirigidos por Francisco. y tardaron tres años en su construcción, a cuyo término, sobre
1978, es ocupada por la familia

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Teatro Apolo del Algar.

 

Pasado un tiempo adquieren a la anterior propietaria un nuevo solar de otros 200
m. que lindaba por el Oeste a la calle hoy llamada Palmitero y lindante con la vivienda
de Francisco Jodar por el oeste. Sobre 1989 en aquel solar se hace proyecto para levantar
un bajo en el que guardar los vehículos, además de un piso vivienda para el hijo.
La nueva obra, casi en su totalidad, fue hecha por Francisco. su hijo y la estimable ayuda
de su entrañable amigo Pepe al que abonaba, como no podía ser de otra forma, las horas
trabajadas. Todas estas obras hechas en ratos libres y fines de semana, de ahí que se
prolongaran durante tres años.
En 1992 el hijo contraer matrimonio, siendo a partir de esa fecha dos casas a
mantener con los vehículos. El negocio transcurría bien; pero a partir de 1993 debido
a la Guerra del Golfo Pérsico todo empiezan a ponerse mal y el trabajo en la construcción
decae bastante, mientras que los intereses bancarios estaban por las nubes (el pagaba
intereses al 18 %). España en aquel tiempo estaba mal.
Esas circunstancias las van capeando gracias a conseguir trabajar con Don José
Ignacio Guzmán, un promotor que en la playa de Los Urrutias iba a edificar unas cien
viviendas; padre e hijo inician los movimientos de tierra y limpieza del solar. Francisco
con el camión arrimaba piedra, arenas y materiales, además simultáneamente controla
la marcha de la obra. El hijo con la pala hacia cimientos y otros menesteres.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Al cabo de un tiempo el trabajo vuelve a flojear porque antes de terminar todas
las viviendas del proyecto de Los Urrutias hubo que paralizar la obra, y padre e hijo se
ven obligados guardar sus maquinas, las cuales tuvieron que permanecer encerradas durante
dos años por no haber faena para ellas.

 

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XXI - Trabajos en El Poblado y
Refinería de Escombreras

 

Apartir de entonces ambos consiguen que la Refinería de Petróleos (Repsol Petróleos)
les concediera una contrata para dos años (1995-1996), en donde tuvieron que
emplear a seis operarios destinados a obras de albañilería, pintura, fontanería y limpieza
de cubetas; también fueron destinados al derribo de varias viviendas de aquel poblado,
que estaba en fase de desaparición total.

 

Templo iglesia desaparecido por derribo del Poblado de Refinería de Escombreras

 

Algunos dirigentes de la compañía Repsol Petróleos de los que Francisco recibía
ordenes eran: D.Antonio Sánchez jefe del Poblado y Comedor de dicha fabrica; D.
José Escobar jefe del Centro de Investigación; Sr. Gimenez Torres jefe de Contratación;
Sr. Gastón de Oficinas Generales y D. Félix ingeniero técnico deMezclas y Embasados.

 

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Durante aquellos dos años padre e hijo pasan por un sin numero de vicisitudes,
especialmente económicas, debido al poco margen o rentabilidad de la contrata, que les
exigía muchos medios y dedicación, pero de la que a penas ganaban para mal comer, por
lo que al termino del contrato se ven obligados a comunicar por escrito al Sr. Gimenez
Torres, su intención no renovar contrato; aunque dijeron estar muy agradecidos por haberles
dado trabajo y por la confianza que se les había depositado.

 

Apuntes históricos sobre el complejo petroquímico de
Escombreras.

 

Dada la importancia que el complejo petroquímico ha significado y significa
para toda España, y especialmente para esta comarca donde miles de trabajadores han
conseguido un puesto de trabajo, nos parece oportuno hacer una breve reseña sobre la
historia de la Refinería de Petróleos de Escombreras
A principios del Julio de 1942, un grupo de ingenieros y técnicos españoles comenzó
por cuenta de la empresa nacional Calvo Sotelo las obras de la Refinería de Escombreras
y del poblado, Las obras sufrieron un gran retraso como consecuencia de las
dificultades y la escasez de materiales surgidas durante la II Guerra Mundial.
En verano de 1948 se entablaron en NuevaYork negociaciones entre el Instituto
Nacional de Industria (INI), CEPSAy la Caltex Oil Produts Company, y en 30 de Julio
estas entidades constituyen la sociedad anónima para adquirir la refinería de Cartagena,
autorizándose mediante decreto de 28 de abril de 1949 la nueva sociedad (REPESA)
La refinería empezó a funcionar en 1950 inaugurándose en 25 de junio. Una ligera
indisposición del general Franco impidió que estuviera en la inauguración, haciéndolo
mas tarde en 1957, junto a la central térmica del valle de Escombreras. El
petróleo procedía de Arabia Saudita e Irak. La distribución y venta en el mercado interior
de los productos obtenidos en la refinería de Cartagena se realizaba a través delMonopolio
de Petróleos (CAMPSA)
El potenciar de la refiera lo formaban dos de destilación de crudo, una unidad
de reforzado térmico y otra de polimerización para producción de gasolina. A su lado
la planta para obtención de aceites lubricantes y unidades para la producción de los
gases propano y butano. Toda esta estructura comercial se completara con instalaciones
auxiliares, como la central térmica, el decisivo enlace ferroviario de la central con la red
general de ferrocarriles y las instalaciones para la carga de vagones cisternas.

 

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Complejo petroquímico de Escombreras enero del 2006, Foto Rogelio Mouzo Pagan

 

Desde su creación la capacidad de refino de la factoría fue aumentando progresivamente.
En 1960, concluidas las mejoras podía destilar 5.500.000 tm. de crudo,
cubriendo de esta forma el 75% del consumo nacional. En 1970 alcanzo los 10.000.000
de tm.
La factoría además fue punto de arranque de otras extensiones industriales: En
junio de 1957 se establece Butano S.A. y en junio de 1963 queda ultimada una sección
de fertilizantes gestionada diez años mas tarde por ENFERSA; planta que quedo inaugurada
oficialmente el 6 de junio, con asistencia del jefe del Estado general Franco.
Todo ello derivo en un considerable impacto social al dar ocupación directa a unas 4.000
personas.
El trafico portuario aumento su volumen de una manera ostensible. En 1969 se
escrituroAbonos Complejos del Sureste (ASUR), En 1970 quedaron integrados en EMPETROL
las tres empresas petrolíferas intervenidas por el INI (REPESA Calvo sotelo

 

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y ENPTASA), REPESA dio vida a la compañía auxiliadora Náutica de Cartagena S.A.
con el fin de disponer de su propia flota.
En la noche 1 de octubre de 1969 se produjo un incendio de grandes proporciones
en la Refinería de Petróleos de Escombreras que afecto a más del 15% de la superficie
total de las factorías y en el que perdieron la vida cinco trabajadores. Las 1500
personas que residían en el poblado anexo tuvieron que ser evacuadas
.
Actualmente la factoría esta en manos de REPSOL, encontrándose en un nuevo
ciclo de modernización y ampliación de la Refinería de Petróleos de Escombreras
Notas tomadas de la Gran Enciclopedia de la Región de Murcia, 1ª edición mayo 1995

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

XXII - Vuelta al transporte y
movimiento de tierras.

 

Nuevamente sacan las maquinas y se dedican a trabajar en una obra de José Ignacio,
sita en Los Urrutias. Este hombre tenía un proyecto para construcción de 30 viviendas
en varias fases. El hijo con la pala retroexcavadora se puso al servicio de las
obras, mientras que Francisco hacia servicios esporádicos con el camión, pues la hernia
discal que padecía se había agudizado mucho y le impedía hacer grandes esfuerzo.

 

Retro excavadora DBP de Francisco. Aparece su perro Aníbal, C/ Palmitero
El Algar, 1985

 

Pasados dos años dejan esta obra por terminación, y se dedican a trabajar en la
calle en obras menores para quien los contratara haciendo movimiento de tierras, escombros,
cimientos para viviendas; lo que salía de todo un poco, El caso era trabajar
para salir adelante y pagar…

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

3º camión de Francisco Pegaso 175 Europa, 1985

 

Edificio La Dama en Islas Menores

 

Estando haciendo cimientos en ElAlgar el día 25 de septiembre de 1999, el hijo
le plantea querer darse de baja como autónomo por que había encontrado trabajo por
cuenta ajena en la planta de hormigones FRAMAR como chofer de un camión hormigonera,
También. Francisco acaba desprendiéndose de los vehículos.
Apartir de entonces es contratado para hacer 63 viviendas, 80 garajes y 73 trasteros
en Islas Menores, y el día 1 de enero del 2000 se incorpora a su nuevo trabajo en
el que había sido contratado como encargado general con sueldo y un beneficio a la terminación
de la obra.
Era un solar de 3448 m2 que daba a cuatro calles. En el que se hizo un proyecto
de dos bloques adosados. Un bloque para 32 viviendas y otro para 31, que constaba de
planta baja, dos alturas y sótano para garaje. Había una escalera por bloque y ascensor,
así como una piscina comunitaria en el centro del Edificio La Dama.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Edificio La Dama, Islas Menores año 2000

 

Francisco adquiere el compromiso con el promotor de terminar la obra en un
plazo determinado, y seguidamente adjudica parte de ella a un señor de Valencia llamado
José García Pol (solo mano de obra), pues los materiales eran adquiridos directamente
por Francisco. Cuenta que durante los dos años que aquella obra duro tuvo la suerte de
no sufrir nadie ningún accidente.
Seguidamente se organiza de la mejor forma y compra un camión y una pala
para el servicio directo de aquella obra y, de acuerdo con el promotor, su hijo es contratado
para conductor del camión. Todo aquellas compras eran realizadas directamente
por Francisco, pues las distintas empresas proveedoras y los bancos nada le hubieran
dado al promotor, pues aquel era totalmente desconocido en la zona, además de que carecía
de cualquier cantidad económica ni patrimonio con la que responder.
Todo lo que allí se adquiría a las distintas empresas suministradoras: Hierros
Ros; Aparicio el de los hormigones; el contratista valenciano al que se le adjudica la
obra, etc. era por cara de Francisco.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

El solar donde se edifica se correspondía con el antiguo Polideportivo de Islas
Menores, que aquel promotor había adquirido en subasta pública, pero como carecía de
capital, estuvo tiempo pagándolo para poder escriturarlo a la par que edificaba, haciéndolo
con el dinero recibida por los compradores a cuenta de las nuevas viviendas.
Abundando en la forma de financiación del proyecto, diremos que el conjunto
de apartamentos de aquel edificio fueron puestas a la venta desde antes de su comienzo,
por lo que se recibían cantidades a cuenta, dinero que se destinaban al pago de jornales
y materiales, Periódicamente tal como se veía que aquellas eran demandadas, el precio
de aquellas iba subiendo. Todo iba viento en popa, pero conforme se avecinaba la terminación
aquel promotor se volvió mas avariento, e hizo alguna maniobra tendente a
quitarse de en medio a Francisco, a fin de no cumplir con lo que firmaron en el contrato
inicial, especialmente en lo relativo al pago de beneficios a final de obras.
Hasta entonces Francisco era el que llevaba adelante toda la obra en solitario,
pero de forma sorpresiva, un día, sin ton ni son, es admitido en la obra un aparejador.
El promotor dijo a Francisco que desde aquel momento se hiciera todo lo que aquel indicara.
Pero las cosas no acabaron saliéndole todo lo bien que aquel promotor maquiavélico
quería. Hubo un intento para que Francisco se marchara de permiso a lo que
este se niega, logrando finalmente poder aguantar hasta finalizar las 63 viviendas el dia
25 de diciembre del 2002, dentro del plazo estipulado tal como se acordó. Logrando,
atrancas y barrancas, que aquel promotor cumpliera e indemnizara a este.
El tiempo acaba dando a cada uno lo suyo, y aquel promotor egoísta, que dada
la facilidad de sus ganancias se había creado un alto tren de vida, acabo entrampado
hasta el cuello, dejando a deber al aparejador y a otros bastante dinero.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Otros trabajos y jubilación

 

Francisco durante aquel tiempo había estado de alta en la obra de Islas Menores
como trabajador asalariado con categoría de encargado general, y pudo pasar a cobrar
el Segur de Desempleo. Al año de estar en situación de obrero parado, es
contratado por un amigo como trabajador en una asesoria laboral y fiscal moviendo papeles
y otras gestiones. En ese trabajo cumple los 65 años y se jubila en 2006, con una
pensión de 568 euros en 14 pagas, pues la anterior pensión de invalidez es absorbida y
se la suprimen.
Actualmente, hombre inquietos y con baja pensión, se ayuda trapicheando en lo
que puede, especialmente en la compraventa inmobiliaria y lo que sale; pero siempre que
puede, visita su querido Roche saludando a los muchos vecinos que allí lo conocen.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

XXIII - Recuerdos de Roche

 

Francisco se cría en Roche, permaneció de forma estable residiendo en cueva
y vivienda hasta 1966, asistió al colegio, jugo con los niños y se integró en su vida social.
Su larga estancia en la pedanía unionense le hizo conocer a sus vecinos con los que
hizo amistades que aun conserva. Es por eso que cuando ahora visita el lugar le gusta
recrearse recordando aquellos lugares donde se crió.

 

Abandono y hundimiento de las cuevas de Roche

 

Al poco tiempo de regresar del servicio militar en 1964, las cuevas comienzan
a ser abandonadas por sus habitantes, y siguiendo esa tendencia, Francisco consigue alquilar
una vivienda sita en Los Huertas de Roche, que era propiedad de “Josefica
Pérez”, a la que tras repararla se traslada con su madre y hermana. Roche ya disponía
de agua del Taibilla en varias fuentes públicas y Francisco, como el resto de los vecinos
tuvo que abonar 500 pesetas como ayuda a las obras de traída de las aguas a la población
También la familia de “Los Garcías” habían salido de las cuevas dos meses
antes, haciéndolo a una vivienda en Roche. Esta familia se había hecho Testigos de Jehová
(protestantes) y el pastor de la comunidad les facilitó aquella vivienda a condición
de que la cedieran para celebrar en ella el culto semanal. Al parecer pasado un tiempo,
“Los Garcías” escrituraron la casa en propiedad.
Francisco continuo teniendo una llave de su cueva, pero al año de dejarla, Juan
Martínez pedaneo de Roche, le comunica que aquellas cuevas iban a ser inutilizadas
para evitar que otras personas pudieran ocuparlas. No pasa mucho tiempo de aquel anuncio
cuando una pala escavadora derriba toda la parte delantera taponando las bocas de
entrada a esas cuevas, dejándolas inservibles como en la actualidad se encuentran.
En el domicilio de Los Huertas estuvo viviendo hasta que contrajo matrimonio
y se traslada alAlgar, aunque madre y hermana continuaron ocupándola. La hermana
trabajaba en el servicio domestico en Cartagena en casa de un director de banca, y con
ese sueldo mas las aportaciones de Francisco, aquellas mujeres iban subsistiendo. La
chica contre matrimonio el 19 de diciembre d 1972 apadrinada por su hermano Francisco
Jodar y esposa, fijando su residencia en Los Dolores, llevándose a vivir con ella a su
madre

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Francisco Jodar, su esposa Isabel e hijo Francisco José, Maria Liarte Ros, su cuñado
Dionisio Fernández y Maria Isabel hija de este; a demás aparecen Mari Carmen
Jodar y su novio Juan Miguel Aroca, también aparece la perrita Linda,
Cabezo Ventura, Roche 1971

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

El fútbol en Roche

 

Las primeras noticias que se tienen de equipos en Roche datan de 1921 con el
Roche Club de Fútbol, De este equipo existe un recibo impreso para lograr medios económicos
por aportación voluntaria, hecho en los años de 1920, jugando en el desaparecido
campo de La Torreta
Francisco tiempo después del desaparecido campo de Fútbol La Torreta, a principio
de los años cincuenta presencio como muchos jóvenes quitaban piedras y arreglaban
un bancal en una zona de Los Paredes convirtiéndolo en un campo de fútbol
donde tuvieron diversos encuentros futbolísticos; este campo tuvo una vida efímera debido
a la gran inclinación latera (a lo largo) que aquel campo tenia que hacia que la pelota
tendiera a salirse fuera de aquel; por lo que al poco los mismos jugadores, en esta
ocasión ayudados por Francisco, hicieron un nuevo campo de Fútbol que estaba situado
frente al 1ª edificio de la Sociedad “La Humanitaria” cerca de la Avenida de La Libertad,
en un descampado rodeado de higueras y almendros. Los equipos se cambiaban de
ropa en la casa particular del vecino Gines Pilones en Los Paredes, donde Pepa su esposa
lavaba la ropa a “los peloteros” y mantenía lleno de agua un bidón a modo de
ducha para el aseo de los jugadores, situado en un cobertizo del patio de la vivienda,

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Edificios de la Urbanización La Parreta, hechos sobre el que fue 1º Campo de Fútbol
de Roche, Foto Rogelio Mouzo Pagan, enero 2009

 

Francisco desde joven participa en el equipo de fútbol de Roche, siendo tres los
equipos existentes en el pueblo: uno de casados que jugaban de forma esporádica; el
equipo titular que se batía con equipos de su categoría, y el de juveniles que era donde
Francisco jugaba, casi siempre como extremo izquierdo.
Recuerda que jugaron contra muchos equipos en campeonato donde se jugaba
algún trofeo, participando equipos juveniles de los pueblos cercanos tales como: Escombreras,
Alumbres, Llano del Beal, El Algar, La Palma, La Aparecida, el equipo
Girón de Santa Lucia. etc. Normalmente se desplazaban en bicicleta y su vestuario reglamentario:
camiseta a dos colores y pantalón azul marino similar al equipo titular.
El equipo pertenecía al Club de Fútbol de Roche del que tenían que ser socios
los jugadores abonando una cuota de cinco reales mensuales (una peseta y veinticinco
céntimos) El Presidente era Alfonso Font, padre Eduardo portero del equipo titular.
Cuando había encuentros de fútbol acudían bastantes personas a presenciarlos,
algunas venidas desde lejanos pueblo; siendo muy numerosa la asistencia si los encuentros
tenían gran rivalidad o si coincidían con la celebración de las Fiestas Populares.
Muchas serian las anécdotas a contar de los encuentros de fútbol en Roche, recordando
Francisco la que presencio como espectador de un encuentro contra los de El

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Algar, que uno de los espectadores del equipo visitante conocido por “Eduardo el Chucho”,
chillando a pleno pulmón no hacia nada mas que meterse con un jugador de nombre
Venancio, el cual tenia poco pelo y bigote, al que le llamaba continuamente
“abuelo”, “abuelo” de forma peyorativa.

 

Zona donde estuvo el Campo de Fútbol “La Sociedad” en Roche.
Foto Rogelio Mouzo Pagan, enero 2009

 

El jugador molesto por la actitud de aquel espectador que lo insultaba, perdió
la paciencia y, en un momento del partido, abandona el balón dirigiéndose al espectador,
al que le dio tal puñetazo que lo tiro al suelo, y acto seguido se incorpora al juego
como si nada hubiera pasado. Ni arbitro ni espectadores visitantes se movieron por aquella
acción de violencia, pues aquel jugador, bastante corpulento, hubiera repartido “leña”
a mansalva…

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Equipo de Fútbol de Roche durante las fiestas 1957
El equipo titular de Roche, De pie de izquierda a derecha: José García, Esteban Espinosa,
con la copa Fulgencio Ardid; Salvador Legaz, Eugenio Villacivil, con gafas
Francisco Jodar, niño comiendo bocadillo “Francisco el Carnicero”, Marcos de las
cuevas de roche, y delante agachado José Cruz.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Aportación sobre el fútbol en Roche que hace Juan Martínez Ros nacido en
1928, que residió en Roche desde 1942, al trasladarse su padre, que era escardaor (de
ahí que toda la familia lleve el apodo de “El Escardaor”.
Del fútbol de Roche recuerda que sobre 1945 entreno en el desparecido campo
La Torreta, bajo las ordenes del entrenador José Mula, un cochero que trabajaba en
FEVE.
Sobre 1946 un grupo de aficionados al fútbol hicieron el campo de Los Paredes,
formando un equipo del que también fue entrenador el citado José Mula; mas tarde colabora
en hacer el campo de la Sociedad.
Según información facilitada por Gines Cabezos, profesor de EGB y buen deportista
en el campo futbolístico, que ha formado diversos equipos infantiles y juveniles
en el municipio unionense, el ultimo campo de fútbol donde se disputaron encuentros
en Roche, fue el que los propios aficionados hicieron entre Los Paredes y el caserío de
Borricen. Aquel campo era de dimensiones reducidas y estuvo utilizándose simultáneamente
con la pista o campo de “futbito” (fútbol sala), que es la modalidad de jugar al
fútbol que ha prevalecido en la localidad.

 

El juego de bolos cartageneros

 

Se juega en un campo o carril normalizado normalmente un rectángulo
de 80 a 90 metros de largo y de 8 a 11 metros de ancho, que debe ser
de tierra dura sin hierba, piedra o chinarro
Cada equipo compuesto por siete jugadores. La bola es de jinjolero
con diámetro entre 9 y 12 cm., y su peso ronda el kilo, El bolo o “palillo”
de 35 centímetros largo por uno de diámetro (algo mas grueso en la base,
para mantenerlo empinado mediante un barro con laguena.

 

La afición al juego de bolos cartageneros ha sido practicada de siempre por
aficionados de Roche, localidad que contaba con un gran campo de los denominado de
tiro largo, de tamaño superior a los 150 metros de largo por uno 8 metros de ancho
La modalidad de juego de bolos “palillos a largo” (primera modalidad de juego
que se practico en Roche) consiste en imprimir fuerza a la bola para que sea capaz de

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

que aquella ruede hasta sobrepasar la línea que se coloca al final (chamba). Si la bola
no sobrepasa aquella línea se considera nula la jugada aunque haya derribado algún
palillo, Estos palillos confeccionados por tallos de planta de bolaga de 40 centímetros
de largo por 10mm de diámetros, tenían que ser puestos en vertical sobre el terreno de
juego sujetos con un poco de barro, siendo muy finos a fin de que si eran derribados, no
frenaran el impulso de la bola en su largo trayecto.

 

Equipo de boleros del Hogar del Pensionista, La Unión 1981, De pie de izquierda a
derecha; Fernando, Pepe “El Panadero”, Pepe Cano, Antonio Quero Aznar “El
Pringues”, Paco ¿Meroño, Jesús Yamusi; de rodillas José Alcaraz de Roche, Antonio
“El Chaquetas”, Paiño y Antonio Yamusi.

 

La modalidad de juego de bolos a tiro largo es la mas antigua, Normalmente el
campo o terreno de juego tiene un largo total próximo a los 200 metros, en el que solo
se pone una fila de tres palillos de un largo de 40 centímetros, mientras que el campo
de juego a palillo corto normalmente tiene 90 metros de largo y se juega poniendo tres
filas de tres palillos de unos 35 centímetros de largo
Para jugar a largo era necesario fuerza y destreza. Roche contó con buenos jugadores
de bolo largo. Tales como: Tomas Cano: “Antonio el Carnicero”; “El Zocato de
la Vereda”; “Paco “El Serrano”; Gabriel Mula; “El Trini” (Trinitario); Isidoro Gonzáles
de la tienda de Los Camachos; Fernando Martos; Isidoro “El Salero” y los tres her-

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

manos Villaescusa, famosos porque jugando unidos en equipo eran casi imbatibles. La
bola con que se juega a modalidad a largo es de menor peso y tamaño de la que se juega
a corto
En Roche el campo mas antiguo los llevo Tomas Egea y estaba situado en la Vereda
en lugar próximo a la Ermita de Roche; tiempo después y tras que durante unos
años permaneciera abandonado, sobre 1945 Pedro el “Músico” (hombre polifacético
y de mucha iniciativa), puso otro campo a la modalidad de “palillos a largo”, situado
frente a la puerta de su domicilio (antes una calle de tierra seguida de un largo
bancal, y hoy Avenida Tomas Cano; campo que era algo reducido para esa modalidad
de juego pues no llegaba a los 160 metros de largo. en donde en una dependencia anexa
de su vivienda hizo una especie de ventorrillo para los jugadores
Cuando Pedro el Músico sobre 1956 cierra su campo por colocarse en la mina
Brunita como carretero, se reabre el antiguo juego de bolos a palillo largo de la Vereda,
en esta ocasión regentado por Paco “Bodegas”, un trabajador de Refinería que en el caserío
Las Bodegas (cercano a la Ermita) tenia un ventorrillo. La idea de Paco era poder
abrir otro ventorrillo en aquel juego de bolos, afín de sacar algunas pesetas de los jugadores.
Este hombre además de cuidar el mantenimiento del campo, para lo que era preciso
eliminar baches con tierra y pasar un gran rulo de piedra para alisarlo, solía montar
un tenderete a modo de cantina junto a una vieja pared a la que puso un tambalillo
de cañas, en donde servia diferentes bebidas (vino, cerveza el Águila o El Azor, reparos,
láguelas, algunas empanadas, y en ocasiones de campeonatos servia también minchirones.
etc., pues lo normal cuando competían, el equipo que perdiera la partida
pagaba la consumición de todos los jugadores.
El tercer juego de bolos, el último instalado en Roche por la desaparición de los
anteriores, se hizo cerca de la Sociedad La Humanitaria y casi unido al campo de fútbol
de Roche con el que compartía el local cantina. Este campo de bolos por su ubicación,
era conocido por el de “La Sociedad”.
En este campo solo se jugaba a la modalidad de palillos a corto; sistema de
juego que impulsó el Sr. Leandro, un maestro de escuela de a localidad gran aficionado
al juego de bolos y organizador de los campeonatos de bolos a largo de los anteriores
campos, el cual debido a su mucha edad solo podía jugar a corto; El campo lo
hizo RamónMartínez mas conocido por Ramón “El Cura” en terrenos propiedad de sus
padre.Allí además del el juego de bolos se hizo el campo de fútbol de Roche y un localbarracon
para cantina

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Entre las personas que Francisco conoció en su juventud jugadores de bolos a
largo en Roche, recuerda a: Pepe Conesa; Placido; Fernando Martos; Juan el Arriero;
José Jodar; Isidoro el Salero;Antonio elAguador; Pedro el Bolero, Paco el Pepino, etc.
Francisco con edad de 15 años también se unía a algún equipo para jugar a los
bolos en la modalidad “palillos a corto” y, como era zocato, estaba muy solicitado porque
jugar de izquierda era importante para derribar bolos difíciles de alcanzar por los
que lanzaban la bola a derechas.
Mas tarde JoséMuñoz mas conocido por Pepe “El Pino” hizo un campo de “palillos
a corto”. En aquel tiempo los jugadores estaban federados y participaban en encuentros
de su categoría

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Músicos en Roche

 

Por otro lado en la Sociedad existía una cantina para el servicio de los socios y
de los actos que en ella se organizaba que era llevada por el cantinero que consiguiera
su contrata.
Unos cantineros fueron durante muchos años dos hermanos del Llano que eran
músicos y actuaban en la sociedad tocando la trompeta y el jazz acompañados por el
acordeón de Manolo de Vista Alegre (al casarse vivió en Cabo de Palos), También en
la Sociedad La Humanitaria actuó la orquestina de Pascual el Barbero de la Calle San
Fernando que tocaba el violín acompañados por u hija tocaba la batería y otro de sus
hijos tocaba el trombón de varas.
En la localidad e impulsado por Pedro “ElMúsico”, de siempre existió un grupo
musical de instrumentos de cuerda guitarras, laúdes, bandurrias, y como percusión pandereta,
castañuelas, zambomba, algún platillo e incluso alguna castañeta (instrumento
hecho con una caña rajada a la mitad).
El grupo musical tenia su lugar de ensayo en la barbería del señor Pedro en
Roche, en donde además se daban clases de aprendizaje ayudado por el Sr. Leandro, otro
músico de instrumentos musicales de cuerda, enseñando a niños y personas que querían
aprender a tocar.
El grupo musical (cuadrilla y rondalla) aunque participaba haciendo actuaciones
diversas en Roche y otros lugares, tenia su mayor centro de actuación en las fiestas
navideñas, donde tras cantar en la Misa de Gallo, salían tocando y cantando por las calles,
especialmente recorriendo diversos domicilios en los que, tras permanecer breve
tiempo tocando en la puerta, eran invitados a pasar dentro y hacer diferentes interpretaciones
de los cánticos navideños, siendo invitados a degustar algunos dulces y bebidas
de la época.
El grupo tenía como solista a Fina Hernández hija mayor del Sr. Pedro, que además
de tocar la pandereta tenia una bonita voz. La chica hacia el solo y luego el conjunto
del grupo cantaba el estribillo. Francisco acompañó a este grupo en diferentes
ocasiones uniéndose en los cantos navideños al estribillo de la canción

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Grupo musical de Pedro “El Músico” en Roche en el que están integrados, entre
otros, sus hijos y nietos

 

De aquellos cantos navideños recuerda los siguientes:

 

A esta puerta hemos llegado
cuatro cientos en cuadrilla,
si quieres que nos sentemos
saca cuatro cientas silla.
Saca cuatrocientas sillas,
en la puerta nos tenéis.
San José viene pidiendo
una limosna de ley
Una limosna de ley
digamos con alegría:
viva la bota y el vino
y la mata que lo cría

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Dentro de la casa, tras recibir alguna invitación, la solista comenzaba a cantar.

 

Viva el amo de esta casa
y el albañil que la hizo,
que por dentro esta la Gloria
y por fuera el Paraíso
Y por fuera el Paraíso
mas hermoso que una luz,
que nacio en la Noche Buena
para morir en la Cruz.

 

Estribillo cantado por todos

 

Alegría, alegría,
alegría y placer
que esta noche nace el niño
en el Portal de Belén

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Fincas que conoció y trabajo en la zona de Roche

 

Roche donde nació y se crió, donde cada mañana salía de su casa en busca de
echar un jornal sin importarle donde, daba igual, siendo trabajo él era feliz. En la finca
de Manolo Jacinto a veces se juntaban varios obreros: Fernandino, Francisco Pérez,
José García, Antonio García, José Jodar. Todos trabajaban en aquella finca ubicada en
el paraje de Los Jorqueras (Finca Los Jorqueras) cercana a Roche en zona del Hondon,
Cartagena. La finca era del señor Manuel Jacinto y su esposa Doña Laurita, todos vecino
de Roche

 

Plantaciones en una finca de Roche, Foto Rogelio Mouzo Pagan 2008

 

Al norte de la finca de “Los Jorqueras” se encontraba otra llamada de “Los Sánchez”.
Cuyos dueños era un matrimonio mayor Doña Juana y Juan
En esta finca trabajó una temporada guardando ganado.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Labrando la tierra mediante arado tirado por bestia

 

Cerca del pueblo de Roche hacia el este, se encuentra una pequeña finca cuyos
dueños eran Don Antonio Jacinto y Doña. Josefa. En esa finca cuando tenía entre 11 o
12 años (recién llegado a vivir a las cuevas) tuvo la suerte de trabajar de pastor una
larga temporada. El trato hacia él era de lo mejor. En ella aunque era muy niño guardaba
cabras, barría el corral, limpiaba los gallineros, recogía higos para los cerdos y colaboraba
en la trilla con las personas mayores. Recuerda que enganchaba un caballo en la
noria, y afín de que la bestia no parase a descansar, debía haber una persona pendiente
de ella.
Importante es mencionar aquí otras fincas (las más importantes de la localidad)
tales como: La Finca La Torreta, dotada de una amplia vivienda-cortijo que data de finales
del Siglo XIX. La finca se extiende de oeste a este desde la Vereda hasta el Cabezo
de Roche con una superficie aproximada a los 700.000 metros cuadrados, en la que
se cultivaban cebada, trigo, algarrobos, viñedos, etc., u también disponía de ganado
ovino y vacuno.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

La Torreta, en la que se aprecian obras de nueva urbanización, enero 2009,
Foto Rogelio Mouzo Pagan

 

Esta finca que ha pasado por diferentes propietarios, y a primeros de los cincuenta
fue adquirida por Francisco Mateo Gutiérrez (según rumores de época por precio
de 350.000 pesetas), finca que a principios de los sesenta pasa a manos del rico
minero Eloy Celdran, y en la que actualmente en la zona mas próximo al núcleo poblado
de Roche, se esta construyendo la Urbanización La Torreta, a base de chalet y otras edificaciones
Otra finca digna de mención en Roche es la denominada “Huerto Pío”, perteneciente
a la familia del rico minero Pió Wndosell con edificaciones desde finales del
Siglo XIX. Parte de esta finca (440.000 metros cuadrados) actualmente esta siendo utilizada
por la Fundación SierraMinera que ha puesto en servicio la antigua noria de sangre
(movida por caballería) y un huerto medioambiental con vivero de plantas
autóctonas, que esta abierto a las visitas del público.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Fiestas de Roche

 

Un vecino de Roche llamado Juan Martínez Hernández conocido por “Juan el
Carnicero”, era el encargado de organizar los famosos bailes de domingo en la sociedad
“La Humanitaria” de Socorros Mutuos. Cualquier festejo él era el dirigente tratándose
de festejos o funciones de teatro, y sin su autorización nadie movía un dedo.
Juan estaba casado con la señora Ángeles y el matrimonio no tenia hijos aunque
si dos sobrinos varones, uno de ellos dedicado al comercio y el otro Francisco Bastidas
era profesor de magisterio, el cual ha continuado residiendo en Roche y es muy famoso
por su dedicación a resaltar las cosas e historias antiguas del pueblo, Este pueblo
es muy dado a la celebración de fiestas, de las que podemos citar:

 

Las de Navidad y Reyes

 

Estas fiestas se hacían organizadas por laAAVV, cuya actual presidenta es Mercedes
FerrerMaiquez, en colaboración con elAyuntamiento de La Unión y se iniciaban
el domingo antes de la Noche buena con el sorteo de seis cestas de Navidad entre los
socios de la AAVV.
El resto de los días actuación de cuadrillas navideñas y coros musicales y la
tradicional Misa de Gallo en la ermita; celebración de Noche Vieja con el tradicional
baile de cotillon celebrado en el local Social, y tampoco faltaba el baile-merienda del
roscon de Reyes con bingo, en los que podría actuar algún cuadro de teatro. Clásico era
la presencia de los Reyes Magos para repartir caramelos y obsequios a los niños, amenizada
con diversos juegos

 

El Mercadillo Artesanal

 

En torno al Club Social se celebra esta fiesta el 1º de Mayo, cuyos actos entre
otros se hacen encuentros de artesanía con la participación artesanos populares que trabajan
el esparto, el vidrio, el bordado, así como muestras gastronomicas de pastelería y
chacinería, a las que asisten numeroso publico
En los actos celebrados en 2004, coincidieron los del 25 aniversario de la Asociación
de Vecinos de Roche donde los últimos tres presidentes de laAAVV: Raimundo
García Gimenez, PedroArenasMartines y Gines Luengo Pérez, estuvieron presentes en

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

el reparto de una gran tarta que fue degustada por el vecindario y público asistente, Los
Estatutos de laAsociación de Vecinos de Roche fueron presentados en el Registro Civil
el 14 de Junio de 1978, siendo su primer presidente Raimundo García Jiménez, Actualmente
la presidencia la ostenta Mercedes Ferrer Maiquez.
Artesanos de tejer esparto participantes en la fiesta Mercadillo Roche 2004,
Foto Rogelio Mouzo Pagan

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Tarta celebración del 25 aniversario de la Asociación de Vecinos de Roche en 2004

 

Halloweeen (Noche de brujas)

 

Fiesta proveniente de la cultura celtica que se celebraba principalmente en Estados
Unidos en la noche del 31 de octubre. Los niños se disfrazaban para la ocasión y
pasean por las calles pidiendo dulces de puerta en puerta. Después de llamar a la puerta
los niños pronuncian la frase “truco o trato” o “dulce o truco” proveniente de la expresión
inglesa trick or treat. Si los adultos les dan caramelos, dinero o cualquier otro tipo
de recompensa, se interpreta que han aceptad el trato. Si por el contrario se niegan, los
chicos les gastaran una pequeña broma, siendo la más común arrojar huevos o espuma
de afeitar contra la puerta.
En Roche se hace un baile donde abundan los disfraces de los participantes y se
dan regalos y caramelos a los niños

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Celebración del dia de la Patrona y Fiestas Populares

 

Con motivo de la
aunque muy pocas veces se han celebrado en esa fecha; desde hace años se celebran
en la ultima semana del mes de junio o primera de julio en las que suelen
organizarse diversos actos religiosos, ofrenda floral y, en ocasiones, una procesión con
la imagen de la Virgen desde la Ermita al centro de la población donde se reza una
Salve, regresando seguidamente a la Ermita, así como una misa especial en honor de
la Patrona.
Hasta 1979 las fiestas aparecían en los programas de fiestas como “Fiestas Cívico
Religiosas en Honor a la Virgen de los Dolores”; pero a partir de esa fecha se denominan
“Fiestas Populares”. Estos festejos están llenos de actividades, entre ellas la
elección de Reina y damas, encuentros de fútbol, encuentros de bolos cartageneros, carreras
a la caza de cintas, que si antiguamente se celebraban a pie y a caballo, luego lo
fueron con bicicleta y finalmente con moto, además de verbenas, actos musicales, etc.
Sobre la vieja Ermita diremos que fue construida en 1713, y en marzo de 1908,
consciente el obispado de su mal estado, se efectúan obras de restauración, abriéndose
al culto el 16 de noviembre de 1908 dependiendo de la parroquia matriz de Alumbres
El obispado de Cartagena en aquel tiempo autoriza que en ella pudieran administrarse
matrimonios, bautizos y funerales, alcanzando el rango de parroquia que actualmente
tiene, La Ermita ha sido recientemente remodelada.

 

Actos 1º Centenario Parroquia de Nuestra Sra. de Los Dolores Roche 2008-11-16,
Foto Rogelio Mozo Pagan

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

El dia 16 de noviembre de 2008 la Parroquia de Nuestra Señora de Los Dolores
de Roche ha celebrado su primer Centenario, con solemne misa oficiada, en representación
del Obispo Juan Antonio Reig Plá, por D. Miguel Ángel Gil López delegado
episcopal de catequesis de la Diócesis junto al párroco D. Jesús Gonzalo Conesa; acto
que contó con la presencia de la corporación municipal encabezadas por el alcalde de
La Unión Don Francisco Bernabé Pérez, así como numerosos feligreses que abarrotaban
el templo.
Con tal motivo se edito un folleto recopilación de aspectos históricos a lo largo
de esos años, entre los que se encuentra la Entronización de la imagen de Nuestra Sra.
De Los Dolores, con celebración de fiestas Cívico Religiosas en fecha 12 de abril de
1942

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Troveros locales

 

La zona de Roche siempre ha sido famosa por la afición a los trovos (poesía repentizada)
en donde años antes era frecuentada por los famosos troveros, especialmente
Marín que era muy bien apreciado por los muchos aficionados de los que residían en
Roche y hacían sus versificaciones.
En la última velada que José Maria Marín hizo en roche en 1935 ante la presencia
de tantos aficionados y buenos troveros en la localidad, hizo la siguiente quintilla:
Ya no vengo más, ni en coche,
Ni en tartana ni en berlina;
Porque estoy viendo esta noche
Que en cada pico de esquina
Tienen un Marín en Roche.

 

Edificio que antiguamente en Roche fue sede de la Sociedad “El Porvenir Obrero”
(1906- 1930), mas tarde en 1931 se ubicó la Sociedad “La Constancia”, y finamente
a partir d 1941, lo lleva La Sociedad de Socorros Mutuos “La Humanitaria!”, Local
en donde se celebraron muchas veladas troveras.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Entre los troveros de la localidad que, los tuvo de gran categoría , maestros del
trovo tales como: el maestro Leandro que tocaba la guitarra y trovaba y vivía en lo que
hoy es la Calle Maestro Marín; el tío “Pedro el Músico” (Pedro Hernández Cegarra);
Juan Ruiz Pérez y el Tío Clemente; así como el tío Paco el Cano y el tío Pepe Elías, que
“eran los troveros mas antiguos
No queremos omitir otros troveros locales: Julián “El Bolos”, el Tío Romualdo
“El Manuel”; mas tarde vino Gines Pilones, aficionado pero con poca rima y mucho
humor, siendo celebre porque hacia reír. Juan Ruiz Pérez que murió antes de Guerra, era
minero y aficionado a la quintilla y vivió en la Calle San Venancio, El tío Pepe Elías
yab98en fallecido antes de la Guerra, y vivía en el caserío de Los Huertas. Todos hacia
quintillas, también hubo otros muchos troveros mas
Una anécdota relativa a los troveros en Roche contada por Francisco Jodar fue
la siguiente: En los Paredes residía un matrimonio muy celebre llamado Gines Pilones
(trapero de profesión) y su esposa Pepa y la madre de esta la tíaAnica. La familia se dedicaba
a recorrer con su carro tirado por un burro de color blanco los pueblos y casas
de campo de aquellos contornos recogiendo trapos, papeles, chatarra. Etc.
Uno de aquellos días cuando la familia se disponía a efectuar su recorrido como
de costumbre, un vecino llamado Paco “ElMartos” también celebre. Se dirigió hacia el
carro y poniéndose frente a la bestia, que apenas tenía fuerzas para tirar del carro, dijo
así:
Entre Casino y entre tabernas,
y entre tabernas y estancos,
se pasea Gines Pilones
con su carro y su burro blanco:
Pero al Señor Gines y su esposa estas coplas no le hacían ninguna gracia y se enfadaban
mucho…

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Recogida y venta de piedra caleña

 

Roche es un lugar que en sus bancales hay mucha piedra caleña, la cual tiene diferentes
utilidades: levantar paredes, utilizarla en el firme de carreteras y sobre todo
para hacer cal. En la zona del Garbanzal existían dos caleras de cocer cal para la construcción,
material que mezclado con arena una vez elaborada la argamasa servia para la
construcción de edificios. etc.

 

Horno de la familia León para quemar piedra caleña situado en el caserío de
Caleras, La Unión 2005

 

Las personas del pueblo de Roche, especialmente en época de lluvia en la que
la tierra se empapa de agua, a los dos o tres días del cese de la lluvia y una vez la tierra
algo seca para poder pisar por ella, procedían a picar con picos y palas a la extracción
de la piedra en la zona de la Loma y los bancales del lugar. En estos menesteres participaban
los niños de las cuevas, como medio de conseguir algún dinero, Allí la apilaban
en grandes montones y vendida a razón de 6 pesetas por carro al Sr. León, que
tenia una calera en la zona cercana al Garbanzal. Cuando los caleros llegaban con sus
grandes carros de tres mulas con capacidad para unas dos toneladas, la piedra era cargada
en ellos

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Los carros salían carretera arriba de Roche al Garbanzal. Este tipo de trabajo se
hacia en ratos perdidos y días festivos. Las herramientas utilizadas eran una barrena, un
marro, un pico, un legon, unas ganchillas y un capazo

 

Recuerdos de su niñez de la actividad minera

 

Francisco siendo niño conoció la mina Don Carlos en el Cabezo Rajado dedicada
a sacar agua del pozo mediante grandes cubas. Esta extracción se hacia de forma
continuada de dia y noche. El agua se empleaba para regar la Hacienda La Cruz y también
para suministro al lavadero de las minas del Cabezo.
De la mina Maria Jesús sita en el Monte Agudo, se sacaba agua para los lavaderos
de la zona. El maquinista se llamaba Valentín Escobar que tenía otros 12 hermanos
más y vivía en el caserío de Borricen. Este hombre era hijo de José Escobar que
trabaja de minero en la Brunita y su madre era conocida por Josefa “La Bizca”

 

Mina Maria Jesús en El Cabezo Agudo

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Cuando Francisco tenia 18 años de edad conoció a un hombre mestizo con la
etnia gitana (gitano y payo) llamado Juan Bautista, que trabajaba como cabrero en la
Hacienda de la Cruz, el cual vivía con sus padres de nombre Juan que era minero en
el Cabezo Rajado el cual era payo, aunque se caso con una gitana, El matrimonio
vivía en una de las casas sitas en la mina de Don Carlos.
En las minas de La Parreta sitas cerca de Alumbres, mientras guardaba ganado
por Sierra Gorda, vio como del pozo se extraía agua mediante grandes cubas

 

Aforo de pozos mineros.

 

Francisco a principio de los años de 1990 cuando ejercía como trabajador autónomo,
prestó servicios auxiliares con una pala escavadora y un camión de su propiedad,
a una empresa madrileña que se dedicó (posiblemente mediante una contrata con
Peñarroya) a aforar y analizar el agua de varias de las minas de la sierra. Para ello eliminaba
el brocal del pozo y seguidamente se adaptaba sobre aquel una plataforma de
madera montando seguidamente una potente bomba sumergible con la que se procedía
al desagüe de las aguas subterráneas de aquel pozo; finalmente se procedía a su cuantificación
en metros cúbicos y al análisis de la misma
Estos trabajos se hicieron en varias minas por la zona de la Cruz Chiquita, mina
“El Arresto”, mina “Balsa” y otras minas dando vista a Portman, El agua extraída de
aquellos pozos, durante las pruebas se tiraba a las diversas ramblas sitas en el Gorguel,
Escombreras y la Esperanza. En la mina “Gloria” estuvieron durante dos meses. Terminados
los trabajos volvían a rehacer el brocal de cada uno de los pozos analizados.
Francisco facturaba sus servicios a la empresa Gonzáles Soto. Él, además de la
maquinaria, aportaba una brigada de personal con cinco obreros y un camión en el que
se llevaba un grupo electrógeno para producir la corriente que hiciera funcionar la
bomba de extracción de agua
El pozo en el que más agua se extrajo fue de uno situado en la zona de Cruz Chiquita,
y otro similar en la mina “LaAfricana” perteneciente al grupo minero “Brunita”.
El pozo que menos agua tuvo fue el perteneciente a la mina “San Francisco Javier”.
Tres de los obreros de Francisco eran destinados a la reparación de los brocales de los
pozos.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

XXIII - Consideraciones finales

 

Visión con profundas creencias religiosas.

 

Francisco se considera un hombre religioso y profundamente creyente. Hay algo
que le pasó en su más tierna infancia que le marcó para toda la vida. Fue en 1949 (con
ocho años de edad) cuando trabajaba en la Hacienda de la Cruz guardando cerdos y limpiando
corrales (esta historia es la primera vez que se atreve a narrarla) y es como sigue:
Un dia estando en la puerta de la fachada principal de la casa de los señoritos regando
unas plantas de jardín, de pronto dirige la vista al interior de la casa y queda todo
sorprendido cuando, entre los cristales de la puerta de paso, observa como una señora
lo miraba fijamente. En dos ocasiones pudo ver como aquella señora fijaba la vista
en él y se sonreía como acariciándolo. Cuenta que él también la miró, un poco tímido,
pero aquella mujer desapareció sin decir nada.

 

Zona de la vivienda de la Hacienda de La Cruz, desde la que Francisco de niño percibió
unas imágenes inexplicables, que el asocia con una visión divina de La Virgen.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Añade que al ver la mujer en la casa quedó un poco extrañado, pues aquella
persona no era de allí, ni en la finca tampoco trabajaba. Cuando tuvo ocasión le pregunta
a un compañero y amigo que también allí trabajaba sobre ¿si la señora Isabel
había admitido otra criada?Aquel amigo y compañero se llamaba Paco “El Chusco”, el
cual no dudo en responder. “Tintín” (aquel era el apodo como en la finca de la Cruz era
conocido el niño “Paquico El Tintín”), -que yo sepa la señora Isabel no ha admitido a
nadie como criada a su casa.
Como el niño seguía pensando en lo que había visto, cuando llega a su casa se
lo cuenta a su madre preguntándole:
-Mama ¿la señora Isabel ha metido alguna criada en su casa?
A lo que la madre extrañada le dice:
-Hijo porque me preguntas eso?
-Mama es que he visto una mujer dentro de la casa, pero la he visto un momento
y nada más.
La madre insiste y le pregunta:
-Nene, hijo, ¿como era la mujer que dices que has visto?
-Mama era una mujer muy guapa con pelo castaño y algo anillado, semblante
algo lastimoso y de unos 35 años de edad. Aunque cuando me miro se sonrió un poco
y desapareció. Ya no la he visto más.
Él estaba seguro de lo que había visto (para él una aparición divina fuera de lo
normal) pero no quiso decir nada más.
Francisco cuenta que ha llevado guardando desde los ocho años de edad hasta
la fecha este hecho, pero ha considerado oportuno contarlo. En primer lugar por considerar
que es lo que le ha guiado y le ha dado vida enseñándole a no engañar a nadie y
comportarse como Dios manda, Quizás si no hubiera visto por aquella fecha lo que
vio, su vida hubiera sido distinta.
Aquello fue su escuela, en la que aprendió a tener amor a los demás, amor al
prójimo, a pesar de que él nunca tuvo quien le diera un consejo ni para bien ni para mal.
A partir de entonces confió en Dios para toda su vida, procurando ayudar al caído.
Nacio pobre y vivió entre muchas privaciones y penurias infinitas, pero ello no
fue impedimento para haber ayudado y cuidado de su madre y a su pequeña hermana
hasta que esta última contrajo matrimonio. En relación a sus hermanos pudo localizarlos
y actualmente mantienen una buena relación. La madre falleció con más de ochenta
años de edad viviendo en casa de su hermana.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Consejos a la juventud.

 

La idea principal que lleva a Francisco a contar sus vivencias, es de contribuir
a ayudar a la juventud estimulándolas en la perseverancia de un buen sentido de la vida.
Este hombre considera que la vida ha sido su aprendizaje y, aunque su asistencia a la escuela
fue casi nula, ha tratado de elevarse culturalmente leyendo, especialmente aspectos
de nuestra historia reciente sobre España desde 1907 a la actualidad, labor que
considera importante para que todos lo hagan, a fin de que se puedan tener elementos
de juicio suficientes para actuar en consecuencia con los pensamientos de cada uno y
decidir.
Francisco haciendo un repaso de su vida llega a algunas conclusiones: Que la
vida para él ha sido justa; que le ha dado muchos sinsabores pero también mucha felicidad;
que ha aprendido mucho de ella; que esta muy orgulloso de ser lo que ha sido
y que jamás se cambiaria por nadie
Confiesa que ha trabajado todo lo que ha podido pero jamás se quejó de haberlo
hecho, y a pesar de todo es feliz. Fruto de su trabajo ha sido en primer lugar su familia
(señora e hijo, su madre nietos y hermanos). Su mayor deseo es seguir estando a su lado
para siempre. Nunca olvida que lo más grande para él es la voluntad del Señor que esta
por encima de todo. El ha sido quien le ha guiado por el camino correcto.
Recuerda que su juventud los jóvenes con los amigos lo pasaban bien a pesar de
los pocos medios de que disponían, mientras que no entiende como se producen frecuentes
peleas y enfrentamientos, algunos muy graves, en discotecas y campos de fútbol.
Actualmente nadie o casi nadie se sienten bien con lo que tiene y quiere más y más.
Este es el mal que tiene el mundo; cada uno quiere ser el primero y el mejor sin esfuerzo
Se alegra de que en momentos determinados alguien le haya ayudado; pero de
ahí a considerar que hay que esperar que te lo den todo hecho hay una gran diferencia.
Debe ser uno el que intente salir adelante…Hay que ser útil en la vida sin creer que una
varita mágica va a dar soluciones. Sin trabajar nada se consigue; sin embargo hoy vemos
cantidad de mujeres y hombres que al mejor trabajo “le pegan un tiro”
Cuenta esto a los que son nuevos para que sepan que la vida no ha sido siempre
tan fácil como ahora. Quiere que piensen sobre lo que ha costado a padres y abuelos
conseguir lo poco que posean sin apenas medios para conseguirlo. Ellos son los
testigos de toda esta historia. Ante la duda preguntar a las personas mayores sobre su
infancia y juventud.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

Es verdad que han sido unos años muy duros con muchos sacrificio, pero con la
ayuda de Dios hemos salido adelante. Nunca hemos perdido la esperanza.
Ahora, cumplidos más de 65 años de edad y sus sienes peinan canas, se siente
orgulloso de haber vivido de su trabajo, sin engañar a nadie, cosa esta de la que se alegra.
Añade estar contento de haber contado esta historia, aunque considera no le ha sido
fácil, aunque no tiene nada que ocultar.

 

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Roche, el campo, la mina y la obra Vivencias de un unionense. Rogelio Mouzo Pagán

 

NOTAS, BIBLIOGRAFIAY FUENTES

 

Fuentes orales.

 

Francisco Jodar Liarte
Juan Martínez Hernández
Joaquín Hernández
Isidoro Martínez Martínez
Juan Martínez Ros
Gines Cabezos Gomariz.
Mercedes Ferrer Maiquez
Gines Luengo

 

Bibliografía

 

Francisco Jodar Liarte,
Gines GarcíaMartínez.
de Murcia (premio “Saavedra Fajardo” Año 1958)

 

Salvador Saura Vivancos
2004

 

Gran Enciclopedia de la Región de Murcia
Rogelio Mouzo Pagan
1996

 

Fuentes documentales

 

Archivo Histórico Minero Rogelio Mouzo Pagan
Documento estudio de Francisco J. Rodenas para la Concejalia de Cultura de La Unión
1989

 

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“El MINERO” Manuel García Tortosa (Troveros de la Tierra)
El Habla de Cartagena, Patronato de Cultura de la Excma. Diputación. La UniónAyer y Hoy, Excmo.Ayuntamiento de La Unión. Ayalga Ediciones S.A. 1992

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